08 ene. 2026

Ya son “made in Paraguay” las sillas de ruedas

Ya no hace falta ahora importar las sillas de ruedas, pues hay empresas que se dedican a ensamblarlas aquí y que las ofrecen a precios accesibles. Con ello, Paraguay está sustituyendo los dispositivos importados.

Por Nelson Avezada Girett
navezada@uhora.com.py
Chacomer SAECA está ayudando a mejorar la calidad de vida de la gente que muestre algún impedimento. Esta empresa nacional ahora fabrica sillas de ruedas a precios muy accesibles. Con ello, Paraguay está sustituyendo los dispositivos importados.
Hace apenas un año adquirir una silla de ruedas costaba millones y estaba reservada a unos pocos privilegiados. Hoy día, de la mano de Chacomer, se puede comprar por un poco menos de 1.000.000 de guaraníes, suma que a criterio de los responsables de la firma es más que accesible.
Los bajos precios se explican en la realidad de que el asiento, respaldero, posapiés, estructura metálica, pintura, mano de obra y diseño son enteramente nacionales. Los demás componentes son importados de China, pero figura en proyecto ir reemplazando las piezas importadas por las que sean paraguayas.
Esta ensambladora, que inició su actividad industrial fabricando motos y bicicletas, reveló que cuando comenzaron a poner a disposición de los clientes las sillas de rueda, se registró considerable venta.
“Eso significa que hay demanda insatisfecha. Es más, el artefacto que nosotros fabricamos tiene comprobada calidad y está aprobado por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), afirmó el ingeniero Mario Amarilla, gerente de la División Industrial de Chacomer.
Otra ventaja que tienen estas sillas es que todas las piezas cuentan con repuestos. Es más, la empresa en cuestión hace mantenimiento de los artefactos de su fabricación, lo que hace que la demanda sea creciente.
Un aspecto llamativo es que el asiento como el respaldero están hechos de materiales antiflama. Es decir, en caso de ser afectado por el fuego el material no se convierte en llamas, gracias a unos compuestos especiales.
Sus neumáticos no son rígidos, lo que permite que la cubierta se adapte al terreno y, por lo tanto, absorba mejor los golpes al rodar. Además, las sillas son plegables e incorporan un freno manual para casos de emergencia.
Las sillas están pensadas para el desplazamiento de aquellas personas con problemas de locomoción o movilidad reducida, como por ejemplo los que tienen paraplejía o cuadriplejía, un muy fuerte dolor en las extremidades inferiores o hiperobesidad.

Habilitado para exportar al Mercosur
De acuerdo con el ingeniero Mario Amarilla, gerente de la División Industrial de Chacomer, la empresa ya se ajusta a las exigencias porcentuales para poder exportar las sillas de ruedas al Mercosur.
Aseguró que las sillas ya tienen un 40% de componente nacional, lo que habilita a Paraguay a vender el producto dentro del bloque regional, sin pagar aranceles adicionales.
“Esa ventaja la vamos a aprovechar, y ahora estamos haciendo contactos de negocios en el Brasil para poder iniciar nuestras exportaciones, ya que lo que fabricamos tiene calidad garantizada”, destacó.
Es más, el Mercosur prorrogó hasta el 2022 su decisión de que el contenido regional en el régimen de origen, para el Paraguay, sea de 40%.
En la actualidad la empresa que nos ocupa ya completó el porcentaje mínimo, por lo que su producto ya debe llegar el signo de originario del bloque regional, según nuestro entrevistado.
“Además de buscar mercado externo, lo importante es que nuestras sillas están hechas por manos paraguayas, por profesionales paraguayos y muchas de las partes compramos aquí, con lo que nuevamente damos trabajo a otras empresas que ayudan a que nuestro producto sea garantizado”, significó Amarilla.
Hasta hoy las sillas son vendidas, en mayoría, a instituciones que trabajan con discapacitados, a través de distribuidores o a personas individuales.
“Descubrimos que Paraguay necesitaba de muchas sillas de ruedas, y por eso ingresamos en la fabricación. Chacomer tiene mucha experiencia en motos y bicicletas, por lo que abocarnos a las sillas de ruedas fue un paso más dentro de nuestro propio rubro”, manifestó el referido gerente.
El problema a vencer, en caso de que se pretenda exportar a Brasil, serán las trabas. Es más, conseguir registro de productos en el vecino país es una tarea que puede llevar años y, muchas empresas, a pesar del tiempo y dinero invertidos, no han conseguido entrar en ese mercado debido al excesivo proteccionismo.