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La banda argentina Dios Salve la Reina, liderada por Pablo Padín en voz y piano, ofreció un espectáculo que contó con todos los elementos para entretener, divertir y hacer vibrar de emoción a los fanáticos de la banda británica Queen.
El cálido viernes pasado, el escenario del Banco Central del Paraguay (BCP) se llenó de luces de colores, en un show de muy buena calidad, excelente sonido y movimientos coreografiados por Padín, muy hábiles al reflejar el carisma y la flexibilidad de Freddie Mercury.
Francisco Calgaro (guitarra, teclados y coros), Matías Albornoz (batería y coros) y Ezequiel Tibaldo (bajo), también aportaron lo suyo en el espectáculo, al ofrecer un desempeño instrumental de excelente calidad.
Por segunda vez, el público paraguayo dijo sí a la oferta de Dios Salve a la Reina, de revivir por espacio de dos horas, junto a ellos, las emociones que despiertan canciones como Love Of My Life, Radio Ga Ga, A Kind Of Magic, Under Pressure, Another One Bites The Dust, I Want To Break Free, Bohemian Rapsody, Friends To Be Friends, We Are The Champions y Somebody To Love o We Will Rock You.
La teatralidad de la banda argentina supo generar la adrenalina que en el año 1986 despertó el grupo inglés, a través de Wembley, el último show que ofreció Mercury en vivo.
El vestuario, los movimientos, sonidos e instrumentos clonados de los originales, prendaron a los espectadores que llenaron la sala del BCP. La mayoría de ellos filmaron, sacaron fotos, bailaron y cantaron por espacio de 2 horas.
One Vision, The Your Mother Down, In The Lap Of The Gods, Seven Seas Of Rhye, Tear It Up, sumaron, y los cover You’re So Square Baby I Don’t Care (cover), Hello Mary Lou (Goodbye Heart), Tutti Frutti, dieron un sabor distinto, para los roqueros retro, una fiesta.
El público, diverso en edades, disfrutó del merecido tributo a Queen, un grupo que dejó huellas muy profundas en varias generaciones, así como caló hondo en esta muy buena banda argentina.