16 mar. 2026

Wawrinka llama a la puerta del “Big Four”

París, 8 jun (EFE).- Con su título de Roland Garros bajo el brazo, sumado al que conquistó el año pasado en el Abierto de Australia, Stan Wawrinka se ha convertido en el principal pretendiente a entrar en la élite del tenis mundial, el llamado “Big Four”.

El suizo Stan Wawrinka besa su trofeo tras derrotar al serbio Novak Djokovic en la final del Roland Garros disputada ayer, en París (Francia). EFE

El suizo Stan Wawrinka besa su trofeo tras derrotar al serbio Novak Djokovic en la final del Roland Garros disputada ayer, en París (Francia). EFE

Formado por el serbio Novak Djokovic, el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal y el británico Andy Murray, ese grupo de cuatro ha dominado casi sin excepción el tenis de los últimos años apuntándose la mayoría de los Grand Slam

Con excepción del Abierto de Estados Unidos del año pasado, que cayó en manos del croata Marin Cilic, el único en disposición de romper esa hegemonía parece el suizo nacido en Lausana hace 30 años en el seno de una familia centroeuropea, de padre nacido en Alemania y orígenes polacos.

Wawrinka dio una enorme sorpresa al vencer en la final de Roland Garros al número uno del mundo, Djokovic, que parecía lanzado a la conquista del único grande que falta en su palmarés.

Fue un título logrado con más brillo que el del año pasado en Australia, marcado por los problemas en la espalda que torturaron a su rival, el español Nadal.

En París, el triunfo de Wawrinka fue sin matices, tras un camino excepcional durante todo el torneo, de menos a más, como marcan los cánones de los campeones, rubricado en la final con un partido mayúsculo en el que su tenis fue muy superior al de Djokovic.

Si en Australia se convirtió en el primer ganador de un Grand Slam que no formaba parte del “Big Four” desde que el argentino Juan Martín del Potro ganó el Abierto de Estados Unidos de 2009, en París refrendó la condición de líder de la oposición al oligopolio del tenis mundial.

Un estatus que quedó marcado en el ránking mundial con un salto hasta el puesto número 4 -Nadal es décimo, el único miembro del “Big Four” que no está entre los cuatro primeros-, un puesto por debajo del que alcanzó en 2014 cuando ganó en Melbourne, su mejor clasificación histórica.

Tras ganar Australia, Wawrinka pareció dar un salto de calidad que se transformó en su victoria en el torneo de Montecarlo, su primer Másters 1.000.

El suizo no solo confirmaba su condición de campeón sino que lo hacía en todo tipo de pistas. Pero aterrizó en Roland Garros con la condición de favorito y naufragó en primera ronda contra el español Guillermo García López, poniendo de manifiesto el principio de que lo difícil no es llegar, sino mantenerse.

Su carrera sufrió todo tipo de peripecias, su vida personal también y eso se resintió en sus resultados.

El pretendiente al “Big Four” se alejó de los mejores y, aunque no salía del “top 10", su nombre dejó de sonar entre los postulantes a los grandes títulos.

Así llegó a París, sin grandes pretensiones. Pero fue avanzando y superando obstáculos, algunos tan simbólicos como su compatriota, amigo y mentor Federer, número dos del mundo, a quien derrotó en cuartos de final.

En semifinales se deshizo del ídolo local, el francés Jo-Wilfried Tsonga, mostrando un gran tenis y una gran personalidad capaz de afrontar a un tiempo la potente derecha del galo y el grito hostil de la grada.

Se ganó el derecho a jugar una segunda final de Grand Slam, de nuevo ante un monstruo, un miembro del “Big Four”, de esos que no suelen caer cuando caminan por el filo de una navaja.

Wawrinka ha dado un paso adelante a sus 30 años. “Siento que he cambiado de categoría”, afirmó mientras abrazaba la Copa de los Mosqueteros. Como si, casi sin pretenderlo, quisiera dar un golpe de Estado para formar el “Big Five”. Luis Miguel Pascual

Más contenido de esta sección
El ministro de Seguridad de Bolivia, Marco Oviedo, brindó detalles sobre el operativo que culminó este viernes con la captura del narcotraficante prófugo Sebastián Marset.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró que el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado este viernes en Bolivia, quería asesinarlo durante su mandato y lo vinculó con el crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, cometido en 2022 en la isla colombiana de Barú.
El ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, aseguró este viernes que las tareas ejecutadas para la captura de Sebastián Marset fueron realizadas por las unidades especiales de la Policía de su país y que la DEA se involucró solamente para el traslado del narcotraficante uruguayo a Estados Unidos.
El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro fue ingresado este viernes en terapia intensiva con bronconeumonía, informaron sus médicos, luego de que fuera trasladado al hospital tras sentirse mal en la cárcel.
El Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que “el reinado de terror y caos” del narco uruguayo Sebastián Marset acabó tras su captura en un megaoperativo en Santa Cruz, Bolivia.
La zona de Las Palmas en la ciudad de Santa Cruz, Bolivia, amaneció con un fuerte despliegue policial en el marco de un megaoperativo que logró la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y otras personas más.