Uno de los pilares de hierro del enrejado perimetral del espacio público se encuentra torcido, lo que hace que a la hora de cierre del lugar la entrada quede con una abertura considerable por la cual se puede ingresar en horarios no permitidos.
De hecho, los vecinos de dicho sector capitalino denunciaron que por las noches se observa gente dentro del área verde, hecho considerado de riesgo por los mismos, ya que en los últimos tiempos la zona se caracteriza por los constantes asaltos en la vía pública.
Asimismo, indicaron que el golpe que se le aplicó a la estructura metálica, para provocar que la misma quede con la mencionada falla, debió ser muy fuerte, atendiendo la dureza del herraje con que se construyó el enrejado.
El jefe de Seguridad de la Municipalidad de Asunción, comisario Celso Rojas, explicó que el daño en ese portón ya se tiene desde hace un buen tiempo y que están en busca de recursos para proceder a su reparación.
Consultado si existe guardia en ese sitio para evitar que se ingrese a la plaza en horas de la noche, el mismo dijo que en la medida de las posibilidades se hace esa tarea, ya que actualmente no cuentan con la cantidad suficiente de hombres para cubrir todos los parques y plazas de la ciudad.
“No tenemos suficientes guardias. Pero hacemos lo que podemos. Sabemos que es peligroso que ese portón siga así. Por eso estamos pidiendo que esto se repare lo antes posible”, concluyó.
botánico. Otro caso de saqueo de enrejado perimetral afecta al Jardín Botánico y Zoológico y fue denunciado por su propia directora, Marys Llorens, quien dijo que esto es de riesgo si se considera que en el predio de 250 hectáreas se tienen bienes valiosos que datan de la época de don Carlos Antonio López y ejemplares de mucho valor albergados en los diferentes hábitats.
El jefe de la Unidad de Guardaparques del citado bien municipal, Mariano Ruiz Díaz, expresó con respecto que unas 3.000 personas evaden el pago para ingresar al lugar y que en cada jornada deben sacar entre 40 y 50 vacas de la zona boscosa.
Este hecho se da principalmente a lo largo del camino que conduce a los barrios Viñas Cué y Zeballos Cué, donde se puede ver que parte del vallado va siendo arrancado para hacer caminos internos en el Botánico. Incluso hay portales enteros que desaparecieron, por donde ingresan vehículos y motocicletas.