Actualmente las nuevas conexiones están restringidas por la limitada capacidad de la empresa estatal, afirmó su presidente, Natalicio Chase.
Los trabajos consistirán en equipamientos para la toma de agua cruda, decantador, filtro y edificio de explotación. Se deberán terminar en un plazo máximo de dos años.
“Esto va a permitir también cubrir el crecimiento poblacional de los próximos cinco años”, agregó Chase, quien recordó que el déficit de inversión en la institución se arrastra desde hace unos 20 años.
Acuerdo. Chase firmó ayer un convenio con el titular de la Industria Nacional del Cemento, Ernesto Benítez, para garantizar la provisión de material a las constructoras adjudicadas por la aguatera. Las ventas se realizarán de manera directa, sin intermediarios.
Se concretará primeramente con los trabajos de alcantarillado en ejecución, luego se sumarán obras de Fernando de la Mora y la ampliación de la planta de Viñas Cué.