Por Wilson Ferreira<br/><br/>ÑACUNDAY<br/><br/> <br/><br/> El salto Ñacunday, ubicado dentro del parque nacional del mismo nombre, de unas 2.000 hectáreas, rodeado de una densa y bella vegetación, todo un tesoro natural por descubrir y proteger en un departamento depredado y consumido por la agricultura mecanizada no controlada en su momento, hoy busca darse a conocer al país y al mundo. <br/><br/> Se trata de un salto de aproximadamente 40 metros de altura y 70 metros de ancho que se encuentra a unos 1.000 metros de la desembocadura del río Paraná. Bajo la cascada tiene una isla que se formó con viejas jangadas de rollos de árboles que cayeron al precipicio. Abajo hay un espacio entre la pared rocosa y la cortina de agua que cae, por donde es posible ingresar y ver el salto desde adentro y cruzar a pie de un lado al otro. <br/><br/> Lamentablemente carece de la más mínima infraestructura para la explotación turística, por lo cual autoridades e inquietos pobladores iniciaron una especie de cruzada para sacarlo del anonimato y empezaron a golpear puertas de entidades como la Itaipú Binacional, hasta donde llegaron con un primer proyecto, que busca mejorar su infraestructura para aprovechar el tesoro natural en beneficio de la comunidad. <br/><br/> “Hemos presentado un proyecto a la entidad binacional. Nos atendieron muy bien, nos dijeron que están interesados y que prácticamente es un hecho su ejecución. Hablamos con el propio director general, Franklin Boccia; el director administrativo de Itaipú, el licenciado Alberto Magno Ricardo; y el asesor jurídico, Tadeo Centurión. Creo que ya está aprobado en un 97 por ciento”, comenta muy entusiasmado el intendente municipal de Ñacunday, Pedro Duarte. <br/><br/> EL PROYECTO. La intención es enripiar la vía de acceso al parque hasta el mismo salto Ñacunday, que es un tramo de 3 kilómetros. Además se pretende la construcción de dos baños, la instalación de comodidades básicas como bancos, donde los visitantes puedan descansar, además de basureros, un mirador y la extensión del servicio de energía eléctrica a fin de contar con un sistema de iluminación en horas de la noche. <br/><br/> Igualmente, se solicitó la alambrada de la divisoria entre el parque y la comunidad de Puerto Itai Pyte. En total la inversión estimada para esta primera etapa es de unos 300.000 dólares. “Acá hay trabajo para mucho tiempo, es por eso que le estamos involucrando a toda la comunidad en esta cruzada”, asegura Duarte al comentar que es un municipio pobre y que la Comuna no cuenta con recursos propios para enfrentar proyectos de esta envergadura. <br/><br/> “El camino es fundamental, además de la seguridad”, manifestó Duarte. <br/><br/>SOLICITARÁN QUE SE INCLUYA COMO DESTINO TURÍSTICO<br/><br/> Una comitiva de vecinos, concejales y el intendente municipal tiene previsto entrevistarse mañana con la Liz Cramer, ministra de Turismo, con la intención de recibir asesoramiento para poder empezar a trabajar en la promoción del salto Ñacunday, a fin de incluirlo en algún momento en la ruta de destinos turísticos del Alto Paraná y del Paraguay.<br/><br/> “Es una de las bellezas naturales que tenemos en el distrito. Tenemos 2.000 hectáreas de parque, pero necesitamos apoyo de las instituciones como la Itaipú Binacional y la Senatur (Secretaría Nacional de Turismo)”, dijo el intendente Pedro Duarte.<br/><br/>El parque está cubierto de densa vegetación, donde existen árboles de entre 15 y 35 metros de altura. También cuenta con diversidad de helechos de diferentes tamaños que sirven de soporte para algunas orquídeas. <br/><br/>