Se trata de la vaca RP 2191, de la variedad astada, preñada del toro LGO 2192, de 870 kilos, valuada en cerca de USD 220.000, que es propiedad del diputado colorado cartista Eulalio Lalo Gomes, quien en más de una ocasión fue señalado en Brasil como supuesto colaborador de “grandes narcotraficantes“.
El parlamentario, conocido como un próspero ganadero en la frontera, con más de 14 establecimientos, hasta el momento negó que haya alguna denuncia en su contra, pero en Paraguay la Contraloría General analiza su declaración jurada, ante su patrimonio neto de USD 136 millones.
El 50% del ejemplar de Gomes se vendió al establecimiento San Rafael, por un total de G. 858 millones con IVA incluido, cuyo pago tendrá que hacerse en 12 cuotas de G. 65 millones.
De esta manera, la Gran Campeona se consagró como la mejor cotizada del Paraguay, marcando un hito en la ganadería nacional.
“Es una vaca muy completa, femenina con el cuello liviano, se destaca en la profundidad y arqueamiento de costillas, amplitud y largo de la línea dorsal, con una musculatura muy fuerte y bien distribuida, con aspectos de productividad y de mucha calidad”, destacó el jurado Fabio Ferreira, durante la reciente Expo MRA 2024.
Otro ejemplar de la misma raza que había alcanzado valores similares fue la Gran Campeona de la Expo 2023, la cual durante la feria de Goya, realizada en setiembre, fue subastada el 50% en G. 744 millones, sin IVA.
Negocio. En comunicación con ÚH, Luis Soljancic, presidente de la Nelore Paraguay, explicó que la comercialización del 50% de un animal es una modalidad que ya se viene realizando desde hace tiempo, principalmente con las hembras de alto valor.
Señaló que el que compra elige si la vaca permanece donde estaba o si la lleva, pero que generalmente se opta por dejarla en la propiedad del vendedor para que no padezca cuadros de estrés.
El negocio principal en estos casos radica en el lavado de la vaca para la transferencia de embriones, cuyo proceso inicia con el aspirado y extracción de los ovocitos, para la posterior generación de los embriones.
Estos, a su vez, se congelan y luego son transferidos a otras vacas, a fin de que queden preñadas con la sangre de la gran campeona y la de un toro a elección.
La transferencia se realiza cada 22 días y las ganancias se distribuyen por turno entre ambos dueños. Soljancic resaltó también que este tipo de ganado tiene la capacidad de producir hasta 120 terneros por año.