Editorial

Urge modificar la desmedida exoneración de los impuestos

Una vez más, una mayoría de senadores colorados y liberales con la alianza de PPQ y Hagamos rechazaron aumentar impuestos al tabaco, la soja, bebidas con alcohol y azucaradas y la tasa Covid-19, con el argumento de que no es momento de aumentar impuestos, cuando sectores vinculados a la salud plantean que precisamente este el momento de mayor sensibilización ciudadana que se debe aprovechar. Un sector de la clase política nuevamente demuestra a qué intereses responde. Urge insistir en que se deben modificar las desmedidas exenciones de los impuestos si de veras se busca una reforma integral de la injusta estructura del Estado.

Una mayoría de senadores de los partidos tradicionales, colorados abdistas y cartistas, y los liberales llanistas, con apoyo de Patria Querida y Hagamos, rechazaron los proyectos de leyes que proponían aumentar los impuestos al tabaco, la soja, bebidas con alcohol y azucaradas y la tasa Covid-19. El principal argumento es que ante la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus no es conveniente subir más tributos.

Sin embargo, las organizaciones de médicos y de sectores vinculados a la salud sostienen lo contrario: Que este es el momento de mayor sensibilidad para obtener el respaldo de la población en modificar la desigual estructura tributaria y obtener más recursos para la salud pública.

Mientras se trataba el proyecto de ley en el Senado en la tarde del martes, el propio Ministerio de Salud advirtió en sus redes sociales que el consumo de tabaco es la principal causa de muerte prevenible en el mundo, que incrementa las probabilidades de contraer una forma grave de Covid-19 y reclamó por la falta de acciones ante el problema, señalando que el Paraguay tiene un impuesto del 24% sobre el consumo del tabaco, “el más bajo de la región, el cual necesita ser aumentado si se quiere alcanzar a los países con políticas más exitosas en la lucha contra el tabaquismo”.

Con el rechazo a los proyectos, un amplio sector de la clase política nuevamente demuestra que responde a intereses creados de sectores de poder y no a los que traen beneficios para la ciudadanía.

Entre las críticas para rechazar los proyectos se indicó que fueron presentados por legisladores del Frente Guasu y por tanto responderían a ideologías de izquierda.

Sin embargo, la urgente necesidad de modificar la estructura tributaria en el Paraguay y de poner fin a las abusivas exenciones de impuestos es un reclamo sostenido por diversos sectores, incluido el Banco Mundial.

En estudios presentados sobre nuestro país en el 2018, el organismo crediticio internacional recomendó “aumentar los impuestos selectivos al consumo sobre el tabaco y el alcohol por ser productos altamente adictivos y gravemente nocivos para la salud”, además de “mejorar recaudación y progresividad de los impuestos sobre propiedad inmobiliaria, con tasas bajas para tierras forestadas y altas para tierras agrícolas comerciales”, entre otros puntos.

En su informe “Invertir en Capital Humano: Una revisión del gasto público y de la gestión en las áreas de salud, educación y protección social”, presentado en noviembre de 2018 sobre el Paraguay, el Banco Mundial señaló que el promedio de ingresos impositivos en relación al PIB en nuestro país es solo del 9,2% en la última década, uno de los menores de la región, y está 8,4 puntos debajo del promedio de América Latina y el Caribe. Destacó que el efecto redistributivo del sistema tributario también se encuentra entre los más bajos de la región.

Más allá de la postura conservadora y reaccionaria de un sector de los legisladores, urge insistir en que se deben modificar las desmedidas exenciones de los impuestos si de veras se busca una reforma integral de la injusta estructura del Estado. Es hora de construir la salud pública.

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