21 jul. 2024

Una inmigración utopista: De Australia a Paraguay

La Ley General de Inmigración y Colonización de 1881 condicionó los inicios de la colonización a lo largo de finales del siglo XIX. De acuerdo con la Ley de Inmigración para la Colonización de Paraguay, había dos tipos de colonias en las que los inmigrantes podían establecerse: nacionales y privadas.

La Ley de Inmigración atrajo a los colonos principalmente por razones económicas. En este sentido, el Gobierno paraguayo desempeñó un papel importante en la decisión de establecer colonias, como la colonia Nueva Australia, para el desarrollo de la agricultura. Además estableció primas para el incentivo agrícola y la industria nacional.

El australiano de origen británico William Lane fundó la New Australia Cooperative Settlement Association (NACSA) en Australia en 1891. (Foreing-Office, Report on the New-Australia, colony in Paraguay, n° 358, Une colonie socialiste au Paraguay, La Nouvelle Australie).

La propaganda en los periódicos australianos, a veces críticas y otras con opiniones positivas sobre lo que Paraguay ofrecía en el país para los inmigrantes, estos, entre otros motivos, influyeron en la decisión de emigrar para establecerse en este país. El 10 de marzo de 1893 el Poder Ejecutivo de Paraguay concedió sesenta y un leguas de tierras para establecer entre cuatro y seis mil inmigrantes australianos en un plazo de seis años. En este contexto, W. Lane, acompañado de 250 inmigrantes, hombres y mujeres, partieron de Australia el 16 de julio de 1893 en busca de una utopía en la vida rural, para establecer una colonia socialista utopista en Paraguay. (Harold V. Livermore, New Australia; Charles Droulers, Socialisme et colonisation).

Ese mismo año (1893), la compañía cooperativa colonizadora de W. Lane fundó la colonia Nueva Australia en la Región Oriental del país, en el Departamento de Caaguazú. La colonia se creó con la idea de desarrollar una sociedad comunista con el asentamiento de 1.200 familias, 4.000 personas, en unas 125.000 hectáreas de tierra concedidas por el Gobierno. Las primeras disputas entre sus miembros comenzaron en diciembre de 1893 a causa de las restricciones impuestas por W. Lane para mantener el espíritu de la colonia de llevar una vida más o menos ascética. Como resultado, en ese año, 81 colonos decidieron abandonar la colonia y regresar a Australia. Este ejemplo de incomprensión en la colonia se debió a que los colonos participaban en reuniones festivas con los nativos, lo que disgustó al fundador Lane, que había previsto normas y reglas para la comunidad, la de una colonia cerrada a la población.

Una colonia utopista

Lo que explica J. Halford, la comunidad era utópica en el sentido que trataba de poner en práctica un modelo de sociedad perfecta destinada a definir un ejemplo a seguir por otros. La Sociedad debía ser ejemplo de ausencia de conflictos de “clase y de raza”, sin embargo ella excluiría los no anglosajones. (Reviving the Radical 1890: Contemporary Returns to William Lane’s Australian utopian settlements in Paraguay).

Los colonos se dieron cuenta de que su vida no se limitaba solo a la colonia, sino que también debían interactuar con la población local. Como resultado, la experiencia de mestizaje cultural entre los colonos y la población local paraguaya desencadenó el conflicto entre los colonos. Para los colonos australianos la aplicación estricta de la segregación racial propugnada por Lane mediante el aislamiento social parecía poco realista.

En el plan ideológico de Lane, el objetivo principal de la colonia poblada por británicos, irlandeses y australianos fué implementar y practicar la idea de salvar a los “blancos de la amenaza racial de los no blancos”. Stéphanie Mawson, The Workingman’s Paradise, White Supremacy and Utopianism: The New Australia Movement and Working-Class Racism.

Esta idea de solidaridad racial constituyó la base de la visión del fundador W. Lane sobre la pureza blanca y la cooperación en el trabajo. El mestizaje era una amenaza para la utopía socialista “progresista blanca” en Australia. Los australianos se oponían a la inmigración china en el país al final del siglo XIX. Marilyn Lake, “Socialisme and Manhood: The case of William Lane”.

Este episodio provocó la expulsión de varios miembros de la colonia. La colonia se dividió en dos el 1 de mayo de 1894. Los años pasaron sin que el suceso esperado por los promotores tomen forma conduciendo a la extinción de la sociedad en 1897. A pesar de este incidente, el experimento paraguayo de socialismo utópico no terminó, W. Lane, con un grupo de 63 colonos, abandonó la colonia para crear la colonia Cosme, en la región de Caazapá, donde permaneció hasta 1899, antes de regresar a Australia. Su hermano John Lane le sucedió en la colonia que duró hasta 1904. Willian Lane de regreso a su país se estableció en Auckland, donde trabajó en el periódico New Zealand Herald, hasta su muerte.

En 1909, los últimos colonos desertaron y se fueron a Argentina, mientras que otros emigraron a Australia, Inglaterra o Sudáfrica. Los que se quedaron, se casaron con mujeres paraguayas.

El Gobierno dejó sin embargo sobre esas tierras 150 colonos donde se incorporaron otras nacionalidades en 1910. Así, a pesar de la división de la colonia, un grupo permaneció en las tierras que el Gobierno compraría para los colonos no lejos de Ajos (Coronel Oviedo). (John Kellet, Willian Lane and New Australia: A Reassessment).

Estudios del siglo pasado y del siglo XXI siguen cuestionando la historia de la colonia Nueva Australia. En particular, la ideología que llevó a W. Lane y a sus compañeros de viaje para establecerse en Paraguay. Las cartas de los colonos que describen sus vivencias en Paraguay dan cuenta de sus experiencias. Algunos autores incluso visitaron Paraguay para conocer los dos lugares donde se estableció la colonia (Caaguazú y Caazapá).

La poca durabilidad de los colonos pioneros en un lugar se debió a que abandonaban la colonia antes de desarrollarse. A estos grandes obstáculos para el crecimiento de los asentamientos hay que añadir la dificultad del transporte y los desplazamientos hasta la capital para vender sus productos. Este estado de cosas desalentó en gran medida a los primeros llegados, a abandonar las colonias agrícolas y a dispersarse por el territorio paraguayo. Son precisamente estos, entre otros factores, las causas de desintegración de las colonias en Paraguay, como la falta del gerenciamiento de la Dirección de Tierras y Colonias para hacer cumplir la ley de la inmigración, y se agrega el desentendimiento entre los colonos.

El acceso al mar facilitó probablemente la entrada más regular de extranjeros en los países vecinos, con un flujo mayor de inmigrantes que en Paraguay.

No obstante, hay que señalar también que la inmigración aumentó progresivamente, casi mil veces entre 1881 y 1890, y mas allá, con la entrada de una diversidad de nacionalidades, y esta cifra pudo animar a los poderes públicos en su política de inmigración. El desarrollo de las infraestructuras, las instituciones y las ayudas agrícolas formaban parte del proyecto de recuperación del país a través de la inmigración.

María Victoria Benítez Martínez

PhD Historia y Civilizaciones

Université de Paris – Paris - France

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