Y el resultado fue merecido, primero porque el Ciclón mostró muy poco, siendo conformista en la complementaria, careciendo de rebeldía para cerrar el juego, dando vida a un rival que no renunció a la lucha.
En la primera parte se vio algo del Ciclón, que tuvo a un intenso Antonio Galeano y un atrevido Fernando Ovelar, que sumaron destellos para generar lo mejor del Ciclón, que se llevó la ventaja sobre el cierre.
Parecía un trámite más optimista en el segundo periodo para Cerro, pero Arce falló en las variantes, al permitir el ingreso de un apático Claudio Aquino, que no sumó en ataque, diluyendo a cuentagotas lo bueno hecho en la primera parte por los antes citados.
También hubo méritos del General, que tuvo repunte en base a la fuerza y el sacrificio que ofrecieron sus hombres, arrinconando de a poco a un conformista Cerro, que se desesperó con el correr de los minutos hasta volver a fallar y ceder un empate. Se calienta el clima en barrio Obrero y, atendiendo a lo que se juega en la próxima fecha, el ciclo puede estar agotando el crédito.
El Ciclón no aguantó, suma 4 juegos sin ganar y se frena en el Clausura.