Sin manual previo. El hecho de ser padres y madres, sobre todo por primera vez, representa un desafío enorme para el cual nadie está preparado.
Están presentes las ganas de cumplir con las propias expectativas como también miedos reales y ficticios.
Uno de los periodos más difíciles de este momento es el tiempo que abarca el primer mes de vida.
El pediatra Hernán Boló señala que no puede hablarse de un ABC básico para la atención del recién nacido, sino de todo un abecedario.
En los primeros 30 días es común la aparición de reflujos, los cólicos, inconvenientes relacionados con la lactancia, entre otros.
“Ese primer mes es el tiempo más sensible. Es donde tenemos que lograr una armonía en el cuidado de esos recién nacidos, para que los siguientes meses sean mucho más fáciles”, describe Boló.
Desde su experiencia en el consultorio, da algunas recomendaciones puntuales para los padres.
“No existe mejor ABC que la tranquilidad. La de unos padres tranquilos para cuidar a ese niño. Si yo como pediatra logro transmitir seguridad, confianza a los padres y logro hacer que estén tranquilos con seguridad, ese niño va a estar superbién”.
Boló es autor del libro El recién nacido, una guía para descubrir nuevas formas de cuidar la infancia. En el 2026 lanzará otro sobre los primeros cuatro años de vida.
El profesional pediatra da dos consejos claves sobre el cuidado del bebé. Uno de ellos es tener siempre a mano buena información.
“Una información válida, certera y que va a ser útil, que es lo que reflejo en este libro. El ABC también viene de la mano de un buen pediatra que va a poder acompañar, asistir y darle esa confianza y tranquilidad que deben tener los padres para la crianza y el cuidado“, explica.
La consulta con el pediatra antes de la llegada del bebé es otro consejo importante que da Boló.
Esta debe realizarse entre las 48 y 72 horas antes del parto y la otra consulta en el mismo lapso de tiempo después del nacimiento.
INTRANQUILIDAD. Acudir a doctor Google es una de las prácticas de los padres. Sin embargo, advierte Boló, esta práctica solo puede generar angustia innecesaria.
La sobreinformación no ayuda a saber exactamente qué tiene el bebé, como lo haría un profesional médico.
La sobreprotección que también dan muchos padres, hace que actualmente sea vista una mayor fragilidad emocional que antes, describe. Pide que las personas cercanas puedan comprender a las madres en esta etapa.
Entre sus consejos, el pediatra tampoco olvida cómo actuar ante la invasión de parientes cercanos que desean ver al recién nacido.
“Ellos en el afán de ayudar, muchas veces se les pasa un poquito la mano y en vez de ayudar, dan más problemas”.
Sobre las visitas de los parientes en las primeras horas y días, recomienda que sea muy breve. Sobre todo porque los padres viven el proceso de ir afianzando la afinidad con su hijo recién llegado.