Sus restos mortales fueron llevados a Caaguazú donde le estaban preparando la despedida campesinos de diversos lugares donde era muy querido.
Después del seminario fue enviado a Buenos Aires para estudios superiores en el Sacerdocio. Volvió a Paraguay con el propósito de entregar su v ida a las luchas campesinas.
Desde el comienzo estuvo en las Ligas Agrarias.
Con otros compañeros tuvieron la idea de formar una comunidad campesina, cristiana y adquirieron unas tierras en Jejuí (San Pedro).
Su ejemplo repercutió muy positivamente en el desarrollo campesino de todas las ligas.
Recordemos que eran aquellos tiempos difíciles de la dictadura stronista. La represión se endureció todavía más el año 1975 en Misiones (Simprón, etc.) y en Jejuí contra la comunidad formada donde estaba el padre Maciel. Ni mujeres ni niños se libraron del ataque de las Fuerzas Armadas contra aquellos campesinos y en la refriega el padre Maciel fue herido de bala y estuvo varios meses preso.
Como todos sus compañeros campesinos hasta que salió del Paraguay Stroessner tuvieron prohibido acercarse a Jejuí.
Después de 20 años de democracia todavía hay partes que no han recuperado.
Estos últimos días de su vida conocí a su madre, la señora María Ángela. Desde hacía meses Maciel quería ir a Pedro Juan Caballero para despedirse de su madre. Por su estado de salud se pensó que era mejor que no hiciera ese largo camino.
Estando en Clínicas vino su madre a visitarlo y tiene cumplidos los 95 años.
Últimamente vino de nuevo hace siete días. Quedé admirado de esta señora pobre campesina por su lucidez y fortaleza. Verdaderamente de tal madre, tal hijo.