Luis Bareiro
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TRAS UNA DÉCADA Y MEDIA DE CONDUCIR EL PROGRAMA DE MAYOR AUDIENCIA DE TODA LA RADIOFONÍA PARAGUAYA (TANTO DE LA AM COMO DE LA FM), ARTURO RUBIN PROTAGONIZA LA MAYOR MOVIDA QUE SE REGISTRE EN LOS MEDIOS EN MUCHÍSIMO TIEMPO. A partir de enero del año próximo, Arturo y todo su equipo de Fútbol a lo grande se mudan a la Monumental AM 1080. En entrevista con ÚH, el periodista cuenta lo que significa semejante desafío en lo mejor de su carrera.
-¿Por qué estando en el mejor momento de tu carrera, estando en una cómoda posición de liderazgo, decidiste cambiar de medios?
-Primero que la oferta de pasar a Radio Monumental AM 1080 y cerrar el circuito con espacios tanto en prensa televisiva, Telefuturo, como prensa escrita, Última Hora, fue más que interesante. Monumental es una radio que tiene una proyección enorme, con profesionales de primera, con planes concretos de instalar repetidoras en casi todo el país, y que además tiene la ventaja de pertenecer a un grupo de medios que pelean los primeros puestos en todos los espacios. Y yo decidí que me quiero sumar a ese proyecto.
-¿Te mudás con todo tu equipo?
-Vamos todos los que hacemos el programa, a excepción de Michelín Ortiz (voz comercial).
-¿Y vos creés que la audiencia se muda contigo?
-Si no hubiera sido así, si no tuviera esa percepción, no me estaría mudando. Por supuesto que eso lo vamos a saber a ciencia cierta recién cuando estemos ahí. Pero yo creo que si respetamos el estilo de una marca y de un formato, y aun sabiendo de antemano el gran trabajo que de seguro harán los colegas que estarán reemplazándome en 1.° de Marzo, creo que se puede.
-¿Te produce vértigo este cambio a esta altura de tu carrera?
-La decisión fue muy difícil. Fue pensada, meditada mucho tiempo. No es la primera vez que me hacen la oferta. Cuando Monumental se inauguró, me la hicieron, y entonces dije que no. Hoy acepté, confiado en que es el momento. De todas formas, salgo muy agradecido con todos los directivos de 1.° de Marzo y de Radio Canal 100. Conté siempre con todo el apoyo de ellos, me permitieron vivir momentos muy especiales. No tuve un solo pero, en tanto tiempo.
-¿Salís amistosamente?
-Tengo que irme diciéndoles muchísimas gracias, tanto a los directores como a los compañeros de trabajo, como a la audiencia. Más no pude pedir. Di todo y me dieron todo. Trabajar con ellos fue un placer.
-¿Fue la decisión más difícil de tu vida?
-De lejos, pero acepto el desafío.
-¿Es difícil mantener el liderazgo o es que hoy, con tanto oficio, jugás de taquito?
-En absoluto. Cuesta. La competencia es tremenda. Cada vez los programas y las radios se esfuerzan más. Esto es como en el fútbol mismo. Cada programa es un nuevo partido, y hay que ganarlo.
-¿Ser líder es más agotador que estar segundo, tercero?
-Si suelto una frase que pienso, sería muy soberbio de mi parte.
-Soltala.
-Nunca estuve en esa otra posición como para saber. No es soberbia, es franqueza.
-¿Hay muchos imitadores de Arturo Rubín?
-No sé.
-En la historia de la radio hay dos fenómenos: Arturo Rubin y Humberto Rubin. ¿Nunca hubo competencia entre ustedes?
-Competir con Humberto Rubin, para mí, sería una insolencia; aparte, Humberto tiene su público y yo el mío.
-¿Qué debería decir el epitafio de Arturo Rubin?
-Ya me querés matar.
-Yo no, tu competencia.
-Si me tocara escribir mi epitafio -y aclaro que espero que todavía falte mucho-, se la dedicaría a la audiencia y sería bien sencillo: “Gracias por la tolerancia”.
La competencia es tremenda. Esto es como en el fútbol mismo; cada programa de radio de cada día es un nuevo partido y hay que ganarlo.
Competir con Humberto Rubin, para mí, sería una insolencia; aparte, Humberto tiene su público y yo el mío. Cada quien en lo suyo.