Por Lorenzo Villalba
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DESPUÉS DEL TRIUNFO EN EL SUPERCLÁSICO Y EN EL CALOR DE SU HOGAR EN EL BARRIO VILLA ZULMA DE LAMBARÉ, EL DEFENSOR DE OLIMPIA DARÍO CABALLERO RECIBIÓ A ÚH. Comentó que dedicó su gol a unos sobrinos que fallecieron justo hace un año en un accidente; los padres de los chicos le regalaron una remera ?que tenía debajo de la camiseta? para que se la pusiera porque con ella haría un gol. El defensor, que inició su carrera a los 8 años en el Ciclón, pidió disculpas a la hinchada de Cerro Porteño por el alborozado festejo y reconoce que el rival “nos pasó por encima”.
?¿Viviste en forma especial este triunfo?
?Sí, es un triunfo muy importante por el esfuerzo que hizo el equipo, que lo conforman los dirigentes, los técnicos y luego los jugadores. Eso se debió al buen trabajo de la semana y al sacrificio que hicieron Toro Acuña, Gamarra, Ángel Ortiz y Tato García para llegar a este clásico.
?Sorprendió tu festejo besando la camiseta?
?Tenía una remera debajo de la camiseta con dedicatoria a unos sobrinos que fallecieron, justo se cumplió su aniversario; festejé por eso, por lo que pedí perdón a la hinchada de Cerro porque yo me inicié en Cerro a los 8 años, era mi primera casa. Pero ahora estoy jugando en el eterno rival y eso es algo que como profesional debo sobrellevar.
?¿Podés comentar el caso de tus sobrinos?
?Son hijos de un primo y de mi hermana que tuvieron un accidente un año atrás. Por ese motivo me acercaron la remera; ellos tenían fe que yo iba a hacer un gol y gracias a Dios se me dio.
?¿El pedido de perdón fue por el gol o por el festejo?
?Por el festejo, porque el gol uno puede hacerlo como profesional, por el festejo sí porque de las ganas a veces uno se pasa, dependiendo de las circunstancias.
?¿Qué se te cruzó por la cabeza para sacar ese remate desde tan lejos?
?En la semana estábamos trabajando con el técnico Carlos Jara Saguier que esa era una posibilidad que teníamos porque César Ramírez tiene poca marca. Pero el disparo lo hice desde lejos porque no tenía una opción para tocar a un compañero y por temor a equivocarme; entonces pateé al arco porque sabía que la cancha estaba resbaladiza y el arquero podría dar un rebote o, como fue esta vez, que la pelota entró directo.
?¿Solés hacer gol de media distancia?
?Es la segunda vez que lo hago. En Cali, Colombia (en el Deportivo), hice un gol de esa clase.
?Hubo error del arquero Aurrecochea en el gol?
?La verdad que el remate fue desde muy lejos, pero la pelota le picó antes, lo que le complicó bastante, pero error no creo que haya sido porque estaba bien ubicado; se le metió debajo del brazo, algo que no es normal.
?¿Cerro fue superior a Olimpia?
?Para mí que sí. A nosotros nos faltó cerrarles más los espacios porque tuvieron bastante y nos atacaron desde el primer minuto, nos complicaron y ustedes vieron que nos pasaron encima.
?Pero la defensa se comportó?
?Estoy muy contento por eso. Carlos (Gamarra) venía de una lesión que le fastidiaba mucho, pero volvió a jugar y lo hizo muy bien, al igual que toda la defensa. Y después que Bordad (Leonardo) la tapó toda.
?¿Qué pensaron cuando se lesionó Lapczyk, vino el gol de Cerro y Ortiz estaba en una pata?
?Pensamos que se nos venía la noche porque Cerro nos estaba apabullando. Después de empatar y con el cambio (el ingreso de Villalba por Ortiz), estuvimos más tranquilos.
?¿Qué rescatás de lo hecho por Olimpia?
?La actitud de los compañeros, que pusieron garra y mucho huevo. Eso me gustó muchísimo y por la solidaridad a la hora de marcar.
?¿Esperaban este triunfo?
?Teníamos ganas porque este era el momento de saber dónde estábamos parados, porque Cerro estaba mejor que nosotros futbolísticamente. Sabíamos que iba a ser complicado, pero gracias a Dios se nos dio el triunfo.
?¿Le volvés a pedir perdón a la hinchada de Cerro por tu festejo?
?La verdad que sí, porque se trata de mi ex club, pero contento por el gol porque todos los jugadores aspiran a hacer uno en un clásico. A mí me tocó esta vez.
?¿Olimpia está para pelear el título?
?Tenemos plantel para pelear por el título. Todo depende de nosotros, del trabajo diario y que no aparezcan las lesiones para luchar hasta el final para salir campeón o subcampeón.
TERMINÓ ACALAMBRADO
Darío completó el clásico en una pata porque sufrió un calambre que lo mantuvo tirado en el campo por varios segundos. Eso ocurrió en los últimos minutos del encuentro cuando el equipo ya había quemado el cupo de tres cambios. Además, viene de una molestia en una de las rodillas que también resintió. “Entré por las ganas que tenía. Cerro contó con hombres frescos muy veloces que nos complicaron, pero al final les controlamos”, recordó el defensor.