AFP, EFE y REUTERS
MADRID, ESPAÑA
América Latina y Europa proclamaron ayer su carácter de “socios globales”, en una cumbre en la que reforzaron sus lazos comerciales y su unidad ante la crisis, pero en la que también afloraron tensiones entre las dos regiones y entre los países latinoamericanos.
“En esta cumbre nos hemos reconocido aún más como socios globales”, dijo el presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en su discurso de clausura en el que destacó como “decisión más importante” de la cumbre la “reafirmación del compromiso de solidaridad” con Haití.
Zapatero enumeró como uno de los logros de esta VI cumbre birregional la aprobación del mecanismo de facilidad de inversiones para América Latina, que movilizaría “hasta 3.000 millones de euros para las infraestructuras que necesita la región”.
También mencionó los acuerdos comerciales alcanzados por la UE con Perú, Colombia y América Central y el relanzamiento de las negociaciones con el Mercosur.
Los líderes de América Latina manifestaron a sus homólogos europeos su “preocupación” por las posibles consecuencias de la crisis que atraviesa Europa sobre las exportaciones latinoamericanas al Viejo Continente, indicaron fuentes del Gobierno español.
TEMA NUCLEAR. En la cita se coló una cuestión de alto voltaje: el acuerdo entre Irán, Turquía y Brasil para que Teherán canjee en Turquía parte de su uranio levemente enriquecido a cambio de combustible nuclear, marco en el cual el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, sumó importantes apoyos.
La presidenta argentina, Cristina Kirchner, que copresidió la cumbre junto a Zapatero, hizo hincapié en “el multilateralismo como método adecuado para resolver todos los problemas” y en la necesidad de que América Latina vea reflejado su creciente papel en el escenario mundial en organismos internacionales como la ONU.
Kirchner volvió a invocar el multilateralismo en la rueda de prensa final para criticar la decisión “equivocada” de Gran Bretaña de rechazar cualquier negociación sobre la soberanía de las Islas Malvinas, por las cuales los dos países libraron una guerra en 1982.
Londres había descartado esa negociación después de que Kirchner la instara por la mañana a dialogar sobre el tema.
Otras tensiones afloraron entre los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Colombia, Álvaro Uribe, por la decisión de la Justicia ecuatoriana de investigar el bombardeo de Colombia contra las FARC en su país vecino, en marzo de 2008. Correa apoyó esa investigación.
EN MOMENTO CLAVE
La cumbre se llevó a cabo en un momento en que América Latina tiene una tasa de crecimiento envidiable para las economías europeas, golpeadas de lleno por la crisis. Según el FMI, el PIB latinoamericano crecerá un 4% este año, frente al 0,9% que se prevé en la Eurozona.
En una muestra de la voluntad de lograr avances, la UE y Centroamérica habían anunciado justo antes de la apertura de la cumbre que alcanzaron un acuerdo para un Tratado de Libre Comercio (TLC), tras intensas negociaciones. Esta noticia se sumó a la reanudación de las discusiones entre europeos y el Mercosur.