TEHERÁN
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con desatar un “infierno” si Irán no llega a un acuerdo en 48 horas para abrir el estratégico Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial bloqueada por Irán.
El mandatario americano había advertido esta semana que Estados Unidos podría golpear a Irán “con extrema dureza” y que lo hará retroceder “a la Edad de Piedra”. También afirmó que bombardearán puentes y centrales eléctricas iraníes.
“Recuerden cuando le di a Irán diez días para CERRAR UN ACUERDO o ABRIR EL ESTRECHO DE ORMUZ”, escribió Trump en Truth Social este sábado, en referencia a su ultimátum emitido el 26 de marzo.
“El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el infierno se desate sobre ellos”, dijo el presidente, y añadió: “¡Gloria a DIOS!”.
El sábado, los bombardeos en territorio iraní alcanzaron una zona cercana a una planta nuclear
El canciller iraní advirtió que los efectos de cualquier lluvia radiactiva los sufrirían con mayor intensidad los países vecinos del Golfo.
La guerra estalló el 28 de febrero, con unos ataques de Israel y Estados Unidos en Irán que mataron al guía supremo Alí Jamenei y que acarrearon una campaña de bombardeos de la República islámica en Oriente Medio, que han tenido repercusiones en la economía global.
Irán ha respondido con ataques contra infraestructuras de aliados de Estados Unidos en el Golfo, además de prácticamente bloquear el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por la que solía transitar un 20% de los hidrocarburos consumidos a nivel mundial.
RUSOS EN PLANTA NUCLEAR. Horas antes, un bombardeo cerca de la planta nuclear de Bushehr mató a un guardia y obligó a Moscú a desalojar a 198 trabajadores de nacionalidad rusa. Tanto la Cancillería rusa como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) lo condenaron enérgicamente.
El jefe del OIEA recordó que las plantas de energía nucleares o sus áreas cercanas “nunca deben ser atacadas” y expresó su “profunda preocupación” por el bombardeo, el cuarto incidente de ese tipo en solo unas semanas, según él. Aún así, precisó que no se detectaron niveles de radiación en la zona.
Rusia, que ayudó a construir la planta y colabora en su funcionamiento, condenó un ataque “nefasto” y llamó a cesar “inmediatamente” los ataques “contra las instalaciones nucleares iraníes”.
BUSCAN A PILOTO. Entretanto, sigue la carrera entre Estados Unidos e Irán por ser el primero en encontrar a un aviador estadounidense después de que un caza se estrellara en el suroeste de Irán.
El Ejército iraní afirma haber derribado el viernes un cazabombardero norteamericano F-15E. Uno de los dos pilotos se eyectó en pleno vuelo y fue rescatado por las fuerzas especiales, pero se desconoce la suerte del segundo, según medios de comunicación estadounidenses.
El Ejército iraní también asegura haber alcanzado otro avión estadounidense, un aparato de apoyo aéreo A-10 Thunderbolt II, que posteriormente se estrelló en el Golfo.
Según el New York Times, el único piloto de un avión estadounidense que cayó cerca del Estrecho de Ormuz fue rescatado sano y salvo.
Los ataques estadounidenses e israelíes del sábado también alcanzaron un centro petroquímicos, una cementera y una terminal comercial en la frontera entre Irán e Irak, donde se reportó la muerte de una persona.
Irán, en tanto, continuó con sus ataques en el Golfo.
En Baréin, la caída de restos procedentes de drones interceptados causó cuatro heridos y en Dubái dos edificios sufrieron destrozos, entre ellos el de la empresa estadounidense Oracle.
LIBANO. En otro frente, el Ejército israelí afirmó el viernes que había atacado más de 3.500 objetivos en todo el Líbano desde que comenzaron los combates con el movimiento islamista proiraní Hezbolá el 2 de marzo.
En el sur del país, en la ciudad costera de Tiro, un hospital resultó dañado por bombardeos israelíes contra edificios cercanos, que dejaron 11 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
Alianza OPEP+ analiza si aumenta oferta de petróleo
La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, evalúa hoy si anuncia un nuevo aumento de su oferta petrolera para enviar un mensaje de calma a los mercados internacionales, en medio de la grave crisis energética mundial que ha desatado la guerra en Irán.
La decisión deberá ser adoptada en una teleconferencia entre los ministros de Energía y Petróleo de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según lo anunciado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con sede en Viena.
Esos ocho países revirtieron entre abril y diciembre de 2025 gran parte de los recortes voluntarios del bombeo que habían venido aplicado desde 2023, con subidas mensuales que sumaron 2,9 millones de barriles diarios (mbd), un volumen equivalente a cerca del 2,8 % de la producción mundial de crudo, y al que deberían haberse sumado otros 206.000 bd el pasado día 1, al entrar en vigor el incremento pactado hace un mes.
¿Un aumento solo sobre el papel? Sin embargo, es dudoso que puedan cumplir con este último compromiso de abrir los grifos, dado que cuatro importantes productores del grupo -Arabia Saudí, Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos- han tenido que recortar su bombeo y exportaciones de crudo debido al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y a los ataques iraníes a algunas de sus instalaciones petrolíferas.
Mientras la guerra continúe, esos ‘petroestados’ no están en condiciones de aumentar sus suministros.