“Estoy tratando de pasar las fiestas. Hace un año que falleció mi mamá y para mí estas fechas son difíciles y ahora me di cuenta que me entraron otros dos embargos. Es demasiado triste y la impotencia es terrible. Comienzo un otro año nuevamente con este calvario, que pensé que se había terminado”, cuenta desesperada Mirta Dejesús Fernández, docente jubilada.
Ella es otra víctima de la mafia de los pagarés que en setiembre de este año ya había terminado de pagar varios embargos.
Es oriunda de Caacupé y se encuentra pagando desde el 2016 por deudas que le inventaron, por productos que fue comprando cuando era docente activa y que a ella ya se lo habían descontado a través del Banco Nacional de Fomento (BNF).
En estos dos últimos años, se le embargó su jubilación por demandas de la empresa Anamel Comercial SA, con quien nunca hizo tratos y desde donde le dijeron que en el 2016 gastó en electrodomésticos por valor de G. 15 millones.
“Terminé pagando G. 36 millones por algo que jamás compré”, lamentó.
LOS NUEVOS EMBARGOS. Los nuevos dos embargos que saltaron ahora fueron firmados por Juzgados de Paz de Asunción (La Catedral y La Encarnación), y ella ni siquiera sabe de qué empresa viene, ya que no le sale en su extracto.
“Fue el bombazo. Soy docente jubilada. Yo debería estar ya tranquilamente en casa, y ahora se me está descontando G. 1.500.000 mensual”. “Otro año más que me hacen pasar tan mal”, dijo entre sollozos.
RECORRER 300 KM. María Luisa Benítez también peregrinó en la víspera de Nochebuena para conseguir el cheque donde Carsa le debe devolver casi G. 10 millones que se le descontó el año pasado, de manera injusta, ya que le demandaron por una deuda que ella sí canceló todo.
Recorrió 300 kilómetros ayer desde General Delgado (Itapúa) hasta Asunción para buscar el cheque, pero nuevamente se encontró con trabas y solo con la ayuda de la Comisión del Senado se libró la orden de pago, pero ya cuando ella retornaba de nuevo a su ciudad, por lo que debe volver en otra fecha.
A ella el año pasado le embargaron su sueldo sin notificarle. De Olmedo y Asociados (vinculado a Carsa) le llamaron y le dijeron que nunca recibieron el certificado de cancelación y luego cae el tema de la mafia de pagarés y su expediente se perdió.
A ella se le seguía descontando G. 1 millón mensual y recién tras meses, le finiquitaron su caso.