El economista del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), Rodrigo Ibarrola, analizó la depreciación del dólar frente al guaraní en lo que va de 2025 y su efecto. Recalca que se trata de un fenómeno también con respecto al peso argentino y el real brasileño.
“Para determinar esto, no solamente se mira el tipo de cambio nominal, lo realmente importante es el tipo de cambio real. En realidad, más allá de una fortaleza real del guaraní, la depreciación de dólar es un fenómeno internacional y también nosotros estamos incluidos. Para eso se puede mirar el índice DXY, que mide el dólar frente a una canasta de monedas fuertes, que, al 21 de noviembre cerró con una depreciación acumulada de 7,69%. Más o menos en línea con la apreciación de nuestra moneda”, sostuvo.
Ibarrola explicó que tipo de cambio real (TCR) es el tipo de cambio que mide si un país está “caro” o “barato” para el resto del mundo, tomando en cuenta los precios internos y externos. “El tipo de cambio real cayó en todos los frentes. Quiere decir que Paraguay se volvió más caro en comparación con EEUU, Brasil, Argentina y el promedio de sus socios. Esto implica menor competitividad para exportar y, al mismo tiempo, importaciones relativamente más baratas”, apuntó.
Para el economista, esta situación la reduce la presión de suba de precios por el lado de las importaciones y contribuyó a mantener la inflación cerca de la meta, pero en contrapartida, el traspase de la baja de precios al consumidor es más lento e incompleto, lo que explica la sensación de que no bajan en la misma proporción, y que tiene que ver con la dinámica del comercio y las expectativas de los actores involucrados.
“¿Cómo impacta esto en los precios internos? Cuando el dólar se deprecia frente al guaraní (es decir, el guaraní se fortalece), los bienes importados en dólares (combustibles, electrónica, autos, medicamentos, fertilizantes, etc.) se abaratan en guaraníes, y aumentan sus importaciones. Lógicamente, esto reduce presiones inflacionarias sobre bienes importados, costos de producción (insumos, maquinaria), y fletes externos”, comentó.
CAMBIO DEL DÓLAR AYUDÓ A CONTENER INFLACIÓN, PERO LOS PRECIOS NO BAJARON
Rodrigo Ibarrola recordó que existe un estudio del Banco Central del Paraguay (BCP), que estima que cuando la situación es al revés, cada 1% de depreciación del guaraní puede trasladarse en torno a 0,1–0,2 puntos porcentuales a la inflación, especialmente en bienes durables. “Si invertís el signo, una apreciación similar del guaraní tiende a restar presión a la inflación en esa magnitud, aunque el traspaso a la baja suele ser más lento e incompleto”, señaló.
Ibarrola explicó que lo que se observó durante el año, según los datos del BCP y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mencionan, es que la apreciación del guaraní es uno de los factores que ayudó a contener la inflación importada, en un contexto de cierta volatilidad de commodities situación.
“Cuando el dólar subió, muchos importadores subieron precios rápidamente, mientras que con la baja actual del dólar no se observa una reducción equivalente de precios, lo que obviamente genera malestar. El resumen es así: A nivel macro, el dólar se deprecia y ayuda a bajar la inflación o al menos a frenar la suba. A nivel micro, el traslado de la depreciación a los precios finales que pagan los consumidores es parcial, lento y asimétrico o desigual; muchos precios subieron cuando el dólar subió, pero no necesariamente bajan en la misma proporción cuando el dólar cae, ni todos los productos lo hacen”, argumentó el economista.