El parlamentario había sido imputado por supuesta asociación criminal y lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
El mismo consiguió un permiso para participar de las sesiones ordinarias de la Cámara Alta, pero en dos ocasiones anteriores no apareció.
En la primera lo excusó su funcionaria Laura Miers con una nota dirigida al presidente del Congreso, y en la segunda él mismo alegó “motivos particulares”.
Como es su estilo, Galeano, para evitar ser abordado por los periodistas, esperó a que se inicie la sesión para ingresar a la sala de sesiones de la Cámara Alta.
Nunca participa de los debates y su banca está en medio de Natalicio Chase y Pipo Díaz Verón, en el bloque ocupado por Honor Colorado.
El presidente del Congreso, Silvio Ovelar no tuvo reparos con la posible presencia de su correligionario en la sesión.
Sin embargo, desde el bloque de la oposición varios de los referentes cuestionaron que el mismo tendrá que tratar e incluso votar algunas leyes que tengan que ver con narcotráfico.