Sucesos

Tras una persecución y disparos, atrapan a un activo motochorro

 

Al día siguiente de que un joven haya sido herido de refilón en el cuello por un disparo, tras resistirse a un asalto callejero ante dos motochorros en Fernando de la Mora, uno de los presuntos perpetradores de ese hecho terminó detenido ayer, cuando fue pillado infraganti en otro asalto a mano armada.

Cerca de las 9:00, un automovilista observó a dos delincuentes sobre un biciclo que ya cometían más de tres asaltos sobre la avenida Acceso Sur, por lo que inició una persecución que fue respondida a los tiros por los asaltantes.

El automovilista terminó chocando a la moto en las inmediaciones del Cerro Ñemby, donde la Policía, en medio de un tiroteo, logró aprehender a uno de los supuestos motochorros. Se trata de Robert Arsenio Merlo Villalba, de 38 años, oriundo de barrio Pantanal de Lambaré, quien cuenta con varios antecedentes penales por robo agravado.

La relación de ambos casos se dio por las características de la motocicleta. Una moto de la marca Kenton, modelo Shark, color rojo y negro, pero lo resaltante y llamativo para los investigadores de la Policía es que el plástico que resguarda el faro del biciclo es de color azul.

El biciclo quedó abandonado sobre la avenida Manuel Ortiz Guerrero y Cerro Guy, barrio Rincón de Ñemby, luego de que el automovilista lo impactara para detener la huida de los motochorros.

Al llegar la policía, se produjo un intercambio de disparos, ínterin uno de los delincuentes logró fugarse de la escena a pie.

RELACIÓN. Al verificar la moto, los policías hicieron la relación con el asalto registrado en la tarde del miércoles en la ciudad de Fernando de la Mora, sobre la calle Panchito López. La víctima, Ricardo Giménez, volvía a su casa caminando después de un día laboral, cuando dos motochorros intentaron despojarlo de su teléfono celular. Al percatarse de que se trataba de un asalto, el joven corrió, por lo que su agresor disparó contra él en dos ocasiones. Uno de los proyectiles lo hirió de refilón a la altura del cuello.

“Me salvé de milagro”, expresó la víctima ayer, quien indicó que se animó a enfrentar a los delincuentes porque era la segunda vez que sufría un asalto. Todo esto ocurrió frente a una mujer, vendedora de minutas, y su hija de 15 años que paseaba a sus perros.

Sobre lo ocurrido, Ricardo relató que “uno de los asaltantes, al bajarse de la moto, me mostró su arma, pero no me apuntó directamente; entonces, yo aproveché eso y le empujé, pero me golpeó. Cuando empecé a correr, el muchacho se subió de vuelta a la moto y me persiguen. Ahí dispararon, pero me alcanzó de refilón en el cuello”.

La víctima fue auxiliada por vecinos, testigos del hecho. La agresión quedó grabada por una cámara de seguridad, en cuyas imágenes se observan las características de la moto. “Fue un susto grande, pero afortunadamente no pasó nada más grave”, dijo Giménez.

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