El vicario experto en derecho canónico Narciso Velázquez explica que las crisis como la que afecta a la Iglesia Católica local siempre son un motivo de purificación y un reto. “Los escándalos que surgen dentro de la Iglesia son asumidos como un desafío. Son motivos para que la Iglesia diga qué tenemos que hacer”, reflexiona el religioso.
A la vista del hombre de Iglesia, esta crisis que están llamados a resolver por mandato del mismo papa Francisco también es una manera de cuestionar si la llamada unidad de la Iglesia hasta qué punto es cierta o verdadera o en qué ámbitos tiene que buscar fortalecerse porque es el primer testimonio que deben dar a los fieles.
Si bien no supo precisar si este tipo de polémicas se refleja en que la gente acuda menos a las parroquias, Velázquez admite que a algunas esto desanima en la vivencia de la fe.
Los católicos son más en Paraguay, pero las otras iglesias crecen. Según el último censo del 2002, 3.503.913 paraguayos profesan la religión católica. Los evangélicos son 236.777 y de otras iglesias cristianas 44.769, 25.312 nativos, otras religiones 12.754 y sin una creencia 43.138 personas.
En la vereda de enfrente, Emilio Agüero, pastor de la Iglesia Evangélica Más que vencedores, destaca que el descreimiento hacia la Iglesia Católica a raíz de esta crisis “daña al cristianismo en general y en particular a la Iglesia Católica. La gente secular que no tiene una actividad activa aún más se va a decepcionar, a lo mejor va a optar también por seguir una vida ajena a Dios, como a lo mejor los jóvenes podrían decepcionarse y tener una fe particular sin ningún tipo religioso”.
Agüero no cree que la crisis en la unidad de la Iglesia Católica y la decepción hacia el liderazgo de esta signifiquen que los feligreses migren a otras creencias. “No creo que crezca, cosas peores se saben, en este momento puntual muchos católicos se están planteando quiénes los están dirigiendo”.