Sucesos

Trabajador revistió con armadura su vehículo para evitar robos en la calle

El hombre asegura que ante la falta de respuesta policial, tuvo que recurrir a una ingeniosa salida ante el asedio de tortoleros en el barrio Mburicaó de Asunción, del que fue víctima varias veces.

“Hace dos meses utilizo la armadura y desde entonces ya nadie toca mi vehículo”, dijo Elvis Argüello, un trabajador dedicado a la venta de cortinas, que se vio obligado a ingeniarse para luchar contra la inseguridad, en el barrio Mburicaó de Asunción, ya que en reiteradas ocasiones fue víctima de robo de los accesorios de su rodado, según afirmó.

El hostigamiento de los tortoleros era tal que la salida fue tan desesperada como ingeniosa: Diseñó un cobertor de chapa, que le construyó su hermano, que es herrero. A esto le agregó una cadena con candado.

Sobre la calle Radio Operadores del Chaco, al costado de la cancha de River Plate, se roba la atención el auto Toyota de color gris, estacionado, con esta curiosa protección.

“Dejo mi vehículo en la calle, porque no tengo posibilidad de dejarlo en otro lado y entonces planeamos realizar esto”, agregó Argüello, que invirtió G. 2.500.000 para concretar su idea.

Además del enchapado y la cadena, la “armadura”, como la bautizaron, tiene una suerte de alarma casera, que suena si alguien llega y quiere manipular el candado o la cadena que aseguran el cobertor.

Para Elvis esto es una inversión, porque en los robos que sufrió tuvo que pagar sumas similares comprando accesorios.

“Hay muchos robos en el barrio, de todo hay. También vienen de otros lugares, porque la persona que me robaba creo que no era del barrio”, indicó.

Los hurtos eran realizados por adictos al crac, que buscaban la forma de financiar el consumo de la droga, que hizo que el barrio Mburicaó se volviera muy inseguro.

RESPUESTA POLICIAL. El trabajador asegura que recurrió en varias ocasiones a la Comisaría Séptima Metropolitana, para denunciar los casos, pero se lamenta de no obtener la respuesta que deseaba; por eso tuvo que pensar en una solución propia.

“Desde que hice esto que ya no me tocan más nada del auto; todavía no está terminado, pero ayuda”, expresó orgulloso.

La armadura, como ya lo conocen en el barrio, pasó desapercibida durante dos meses de estar en la calle. Pero el jueves, una usuaria de la red social Twitter, al pasar por el lugar sacó una fotografía, subiéndola a internet.

Desde entonces, el hecho se hizo viral dejando ver hasta qué punto los ciudadanos tienen que ingeniarse contra la ola de inseguridad que azota a gran parte del país.

Argüello asegura que fue hasta la Municipalidad de Asunción para poner en conocimiento de su novedoso método. Sostiene que le dijeron que no habría problema para el uso, mientras el vehículo esté estacionado en un lugar permitido.

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