18 ago 2026

Testimonios

“TRABAJAMOS DURO PARA ESTAR”

“Llevamos 3 años organizando y preparando nuestra participación en la JMJ, como parte de un grupo de jóvenes que participamos en la catequesis de la parroquia La Encarnación, de Marbella. Para estar en la JMJ, realizamos diversas actividades a fin de recaudar dinero. En Semana Santa, vendimos unos pastelitos. Como la gente sabía que los fondos serían para solventar nuestros viajes muchos colaboraban”.

“ME IMPRESIONÓ LA MULTITUD”

“Viajamos cerca de 9 horas desde Marbella a Madrid, con un bus rentado por la parroquia de la provincia de Málaga. En el bus compartimos con colombianos, ecuatorianos, peruanos, argentinos, españoles y de otros países. En nuestro bus llegamos a ir 4 paraguayos. Cuando llegué a Madrid, me impresionó la multitud de gente que vino, y no pensé que eran tantas las personas convocadas para este evento”.

“NUESTRA MAMÁ NOS INCENTIVÓ”

“Vine a la JMJ porque quería conocer al Papa y porque mi madre quería que vengamos, y nos incentivó a ello. Además, a mí me gusta conocer a gente de otros países. La multitud de gente que conoces y que no te esperabas encontrar, es muy sorprendente. Nuestras catequistas, que ya participaron en varias jornadas mundiales de la juventud, nos comentaron de su experiencia en la JMJ de Sidney (2008)”.

“SE ME PUSO LA PIEL DE GALLINA”

“Vine para verle al Papa y para conocer más gente. Conocí a personas de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, México y otros. Al ver tanta gente de distintos países juntos en un solo lugar, fue realmente una emoción y se me puso la piel de gallina. Ahora, me siento muy emocionado, tras haber realizado diversas actividades con los amigos de la parroquia, recaudando dinero para poder viajar hasta Madrid”.

“RECIBIMOS UN GRAN PREMIO”

“Conseguí estar en primera fila frente al Papa porque fuimos uno de los primeros en inscribirnos en la JMJ. A mi papá, Rafael Araújo, responsable de un grupo de 32 personas, le llegó una carta, en la cual decía que teníamos un premio por habernos inscripto como uno de los primeros en la JMJ. Me siento superbién y es increíble sentir que todos estos jóvenes que estamos acá, creamos en un mismo Dios”.

“ME SENTÍ MUY EMOCIONADO”

“El sacerdote de mi colegio me dijo que tenía que rezar el rosario, porque así recibiría muchas bendiciones. Tenía una pulsera que era un denario del rosario. Cuando se realizó el sorteo para ver al Papa yo había rezado. Coincidentemente, salió mi nombre. Me sentí muy emocionado y estaba demasiado feliz, porque mis padres se movieron muchísimo para que yo pueda participar en la JMJ, junto con mi hermana”.