EFE
Madrid-España
La tensión entre el Gobierno español y la oposición conservadora sobre la política que debe aplicarse con la banda terrorista ETA ha subido un nuevo peldaño ayer con la convocatoria por el Partido Popular (PP) de una manifestación en Madrid para el sábado, que ha provocado un nuevo cruce de acusaciones.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció la manifestación, que comenzará a las 16.00 horas GMT del sábado en el centro de Madrid, bajo el lema “España por la libertad, no más cesiones a ETA”.
El dirigente conservador dijo que la convocatoria “es abierta a todos” los españoles que no están de acuerdo con la decisión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de conceder prisión atenuada al preso etarra José Ignacio De Juana Chaos, que protagonizó una huelga de hambre de 4 meses para exigir su puesta en libertad, ayuno que, según los médicos, puso en peligro su vida.
La decisión del Gobierno de atenuarle la prisión y permitir su traslado desde Madrid a un centro hospitalario de San Sebastián (País Vasco, norte), fue interpretada por la oposición conservadora como “una cesión ante el chantaje” de ETA.
En una comparecencia ante la prensa, Rajoy dijo que, además de la manifestación del sábado, se convocarán concentraciones el viernes, a las 20.00 GMT, en todas las capitales de provincia, para rechazar esa decisión y en general la política del Gobierno hacia ETA.
Con ello, el PP pretende que Zapatero explique las razones que le llevaron a decidir suavizar el régimen penitenciario a De Juana, y que aclare qué piensa hacer con la ilegalizada agrupación independentista vasca Batasuna (brazo político de ETA) de cara a las próximas elecciones municipales, y en general su política con la banda terrorista.
Rajoy cree que “es evidente” que el Ejecutivo sigue negociando con ETA tras el atentado del pasado 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas (Madrid) en el que murieron dos inmigrantes ecuatorianos.
Después del atentado, con el que ETA puso fin al alto el fuego que había anunciado en marzo de 2006, diversos representantes del Gobierno dieron por roto el proceso abierto para buscar una salida dialogada con la banda terrorista, que comenzó su actividad en la década de los 60 y que desde entonces ha asesinado a 850 personas en su pretensión de lograr la independencia del País Vasco.
El PP es contrario a la vía negociadora y aboga por una derrota de ETA.
Según Rajoy, la manifestación del sábado “es una convocatoria a todos los españoles en apoyo a la política antiterrorista del PP. Les pedimos que se manifiesten y salgan a la calle para decir que no se acepta el chantaje de ETA”.