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Tecnología ayuda a enfrentar la soledad en hogares de ancianos

 

El otoño de los patriarcas. Desde el 11 de marzo, cuando empezaron a regir las medidas de aislamiento, los hogares de adultos mayores tomaron al pie de la letra las recomendaciones de las autoridades de salud para protegerlos del riesgo de contraer coronavirus. Literalmente, los blindaron.

Aunque esta medida ha permitido que hasta ahora ni uno de los huéspedes haya contraído el Covid-19, también ha hecho que se queden sin las visitas que recibían diariamente. Ante esta situación, los responsables de estos hogares les explican a los huéspedes la situación que están atravesando el país y el mundo, contó la licenciada María del Carmen Villar, responsable de Instituto de Bienestar Social (IBS).

“Realmente esta situación influye en las visitas diarias que recibían antes. Pero nosotros les estamos explicando a ellos, están al tanto de las noticias en la televisión y la radio. Ellos entienden y están colaborando muchísimo en todo momento, así como la gran mayoría de todos nosotros que estamos en la sociedad”, comentó la referente de la institución que tiene a su cargo directamente cinco hogares para adultos y ocho bajo convenio.

Al igual que el resto de la población, ellos sienten el impacto de no estar en contacto con las personas que les dan cariño. Esta situación se suple con las reuniones grupales, con el reducido personal de turno, que se llevan a cabo dentro de los hogares. El vínculo con los voluntarios que iban a hacer su servicio diariamente se mantiene a través de la tecnología.

“Se hacen las videollamadas, los abuelitos les saludan, ponemos el altavoz, mediante todos los medios que ahora conocemos estamos muy conectados con ellos, maneras posibles de comunicación como lo hacemos con nuestras familias. Ellos están al tanto, mandan esquelas, canciones, notas que hacen desde adentro”, expresó Villar.

La nostalgia también se traslada al lado de afuera, comenta la directora del IBS. “Los que frecuentamos los hogares y las personas que siempre los visitan les extrañamos muchísimo a ellos”.

Las donaciones siguen llegando a los hogares. Sin embargo, estas son dejadas en la puerta y luego son recibidas por el personal que está de turno en ese momento, quienes se encargan de la desinfección.

Aunque en estos lugares no les falta nada, según dijo la directora del IBS, son bienvenidos los pañales y frutas. En los hogares dependientes del Ministerio de Salud Pública se encuentran 196 abuelitos y abuelitas, detalló Villar.

La contingencia actual impulsa a cumplir todas las medidas en salvaguarda de los huéspedes. A la fecha Salud reportó 5 decesos por Covid-19, todos de adultos mayores con nexos del exterior. En los hogares, seguirán blindados.



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