Supongamos, sólo por un momento, que nadie sano puede querer realmente para nosotros un golpe militar o de Estado, en un Paraguay que ya maduró políticamente, que no es ni será Honduras. Supongamos, que en el campo, sembrar con seguridad y en paz, volverá a ser pan diario, y que vamos a cosechar cerca de siete millones de toneladas de soja en la próxima temporada agrícola. Supongamos, que los secuestradores jamás vencerán nuestra causa nacional de libertad, personificada hoy en el amigo ciudadano Fidel Zavala.
Supongamos, que personas inhumanas como Calé Galaverna y Lino Oviedo no existen, y que de existir, son un desperdicio, y ya sabemos por qué una sociedad necesita de basureros. Supongamos, que muy pronto no sólo seremos el país más rico en la producción de energía hidroeléctrica por habitante, sino que también vamos a consumirla en cantidad y calidad, sin cortes, gracias a una empresa que ande. Y al final, pero no menos importante, supongamos, que mi querido club Cerro Porteño, siguiendo los pasos del Olimpia grande de mi viejo mi querido viejo, será campeón sudamericano.
¿Ven que querer y soñar no cuesta nada? ¿Y si los hacemos realidad? Porque, hay vida aún en el barro. Por ejemplo. Y ya dejamos de suponer. ¡Quién diría que en plena crisis económica el gobierno de Fernando Lugo, con la mano izquierda de Dionisio Borda en el Ministerio de Hacienda, y la mano derecha de Jorge Corvalán en el Banco Central del Paraguay (BCP), harían y están haciendo un excelente trabajo! A los números y a los resultados me remito.
En 10 meses acumulados en el periodo enero a octubre del 2009, el gobierno o “Hacienda” gastó 2.223 millones de dólares, mucho más que antes (2.137 millones de dólares en igual lapso del 2008), ejecutando el 65% de lo presupuestado, manteniendo el nivel de realización. De dicho total, el 42% el gobierno luguista lo usó para pagar sueldos por 929 millones de dólares (versus 959 millones de dólares el año pasado), con una ejecución del 75%, en línea con lo ocurrido en el 2008.
Y un 8% fue a inversión física (obras públicas, aulas, salas hospitalarias), con un monto de 185 millones de dólares, con una ejecución del 48%. Nivel de ejecución actual que simplemente no se puede comparar con el del año pasado porque el presupuesto era absolutamente irreal. Y, por el lado de los ingresos, tenemos que los impuestos recaudados sumaron 1.491 millones de dólares (contra 1.666 millones de dólares en el 2008), cubriendo el 67% de los gastos, mucho menos en relación a la cobertura del 78 en igual periodo del ejercicio fiscal anterior.
Sí. Ya lo sé. Faltan las reformas de fondo. Pero 80 millones de dólares más en inversión física no están mal, más aún en tiempos de crisis. Y el gasto social (educación, salud, seguridad social) sumó 1.145 millones de dólares, subiendo en plena crisis, valga la reiteración (versus 1.089 millones de dólares en el 2008). Prácticamente, el 50% del gasto del gobierno destinado a la inversión social. Sí. Ya lo sé. Faltan las reformas de fondo. Borda no es mago aunque haga malabarismo. Necesita una inyección de capitalismo del bueno. Pero, hay que valorar su administración de la crisis. Y nuestro presidente Lugo tiene que jugar mejor con nuestros amigos del eje del mal “bolivariano”, asociándose más fuerte y directamente con chilenos, uruguayos, peruanos, brasileños, colombianos. En este caso, los socios son más importantes que los amigos. Por eso, supongamos que el sol enfría. Soñar no cuesta nada. Lo que cuesta son las pesadillas. Duele decirlo, pero hay que decirlo.