27 ene. 2026

Submarino que se incendió y dejó 14 muertos es nuclear, reconoce Rusia

Rusia dio este jueves nuevos datos sobre el incendio en el submarino que causó 14 muertos en el mar de Barents y reconoció -tres días después del accidente- que la nave tenía un sistema de propulsión nuclear que, sin embargo, no quedó afectado por el fuego.

Rusia.jpg

Fotografía aérea de archivo sin fecha que muestra la base naval rusa en Severomorsk (Rusia).

Foto: EFE

“El dispositivo de propulsión por energía nuclear del sumergible está completamente aislado”, afirmó el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú durante una reunión con el presidente ruso, Vladímir Putin.

Se trata de la primera vez que las autoridades rusas confirman que el submarino accidentado este lunes en el mar de Bárents, al noroeste de Rusia, tenía un sistema de propulsión nuclear.

El titular de Defensa subrayó que, gracias a las acciones de la tripulación para proteger el dispositivo nuclear de la nave, esta está “completamente operativa”.

También desveló la causa del accidente, otro de los temas que generó muchas especulaciones a falta de información oficial.

“La causa principal del incidente ha sido establecida: fue un incendio en el compartimiento de baterías, que se extendió a continuación”, dijo el ministro ruso.

Agregó asimismo que las primeras estimaciones de los daños permiten confiar en la posibilidad de restaurar el sumergible “en poco tiempo”.

El titular de Defensa evitó, no obstante, ofrecer datos acerca del modelo del sumergible accidentado, que, según la prensa rusa, es el AS-12, conocido también como “Losharik”.

La nave, diseñada en la URSS en la década de los 1980, es capaz de descender a profundidades de hasta 6.000 metros y albergar a un máximo de 25 tripulantes.

Rusia insiste en que el submarino estaba efectuando una misión de investigación en las aguas territoriales del país cuando se desató el fatídico incendio, versión que ha levantado muchas preguntas en los medios al estar formada la tripulación de la nave por representantes de la élite militar rusa.

El accidente fue considerado como “secreto de Estado”

El Kremlin anunció este miércoles que los pormenores de la investigación de la tragedia, en la que fallecieron 14 militares de alto rango, entre ellos dos Héroes de Rusia, no se harían públicos al tratarse de un “secreto de Estado”.

El ministro de Defensa ruso, quien se desplazó el miércoles al lugar de la catástrofe, en Severomorsk, en el Ártico, confirmó que hay varios supervivientes sin especificar su número.

A la vez, después de las acusaciones de secretismo y filtraciones en los medios independientes, el departamento castrense publicó la lista completa de las víctimas, entre ellas siete capitanes de primer rango, tres capitanes de segundo rango, dos capitanes de tercer rango, un teniente coronel y un capitán.

Muchos de los marinos provenían de familias con una larga tradición en el Ejército, escribió la prensa rusa.

Pese a los primeros datos oficiales sobre el submarino, los expertos continúan discutiendo acerca de la misión que realizaba la nave en el momento del accidente.

Según los medios, los tripulantes a bordo del submarino accidentado pertenecían a la unidad militar secreta 45707, con base en Peterhof, cerca de San Petersburgo, que depende de la Dirección General de Exploración en Aguas Profundas del Ministerio de Defensa de Rusia.

“La profundidad media del mar de Bárents es de 220 metros y no está claro por qué un aparato diseñado para sumergirse a varios kilómetros de profundidad se encontraba allí”, escribió el experto militar de Novaya Gazeta, Pavel Felguengauer.

Construido para la investigación, el rescate y otras operaciones especiales, el sumergible de inmersión ruso es capaz de realizar tareas más “sensibles” como la recuperación de objetos militares perdidos o la destrucción de cables de comunicación en el fondo marino, señalan los expertos.

“Pero no está claro qué es lo que buscaban nuestros capitanes submarinistas: un supuesto dispositivo colocado por los estadounidenses (...), algo importante perdido durante unas maniobras o realizaban pruebas de equipos nuevos”, especulaba Felguengauer.

A su vez, otro experto militar ruso Alexandr Goltz señaló que la presencia de muchos militares de alto rango en el mismo sitio indica que la misión que estaban realizando solo se podía encargar a “personas con una gran experiencia”.

A falta de una confirmación oficial, varios medios informaron de que los 14 tripulantes del submarino fallecidos en el accidente de este lunes serán enterrados en el cementerio de Serafimovski de San Petersburgo, donde descansan los restos de los 118 marineros que perecieron en la tragedia del submarino Kursk, en 2000.

Más contenido de esta sección
Google acordó pagar USD 68 millones para resolver una demanda colectiva en California en la que los usuarios de dispositivos inteligentes alegan que su asistente de voz grababa secretamente sus conversaciones violando la privacidad.
La megatormenta invernal que afecta a Estados Unidos desde el fin de semana ha dejado 30 muertos, incluidos siete en un accidente aéreo, y más de medio millón de hogares sin electricidad, en pleno frío polar.
Corea del Norte lanzó este martes al menos dos misiles balísticos hacia el mar de Japón (llamado mar del Este en las dos Coreas), confirmaron el Ejército surcoreano y el Gobierno japonés, en lo que sería la segunda prueba armamentística del año por parte del régimen de Pionyang.
China dio un paso en el emergente campo de la computación espacial al ejecutar en órbita un modelo de inteligencia artificial desarrollado por el gigante tecnológico Alibaba, en un ensayo que refuerza la apuesta del país por llevar capacidades avanzadas de inteligencia artificial (IA) más allá de las infraestructuras terrestres.
La Administración de Donald Trump expresó este lunes su coincidencia con la postura del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de que la reconstrucción de la Franja de Gaza solo podrá iniciarse una vez que Hamás se haya desarmado.
La Asamblea Nacional francesa aprobó este lunes el proyecto de ley para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y vetar los móviles en los institutos, con el objetivo de que la medida pueda aplicarse desde el comienzo del próximo curso escolar.