“Yo no tengo teléfono (línea baja)”, relató. Entonces, la forma más accesible que encuentra es pagar pasaje ida y vuelta, dependiendo si es bus diferencial sumaría G. 6.600 o caso contrario tiene que invertir como mínimo en saldo una suma de G. 50.000 para la línea celular solo para que nadie atienda en el servicio.
“Vuelva a llamar mañana desde las 6.00”, fue la sugerencia del operador del Centro de Llamadas a Saturnino Cáceres, porque ayer se llenó temprano los cupos disponibles para la consulta médica con un urólogo. Mientras devoraba un sándwich de milanesa se quejó del viacrucis que tiene que hacer siempre para conseguir una cita. Pidió a las autoridades que mejoren el servicio.
El paciente no solo viaja varios kilómetros, también una vez que consigue llegar hasta el teléfono, porque la fila con frecuencia es extensa, debe esperar 50 minutos parado. “Solo agendó dos personas y cortó”, se quejó. La estrategia muchas veces que utilizan los asegurados es una vez que alguien atiende en el call center solo avisan al operador que espere y pasan el tubo a la siguiente persona, sin tener que cortar y volver a llamar, así logran ahorrar tiempo.