Y se tuvo que tocar fondo, perder prestigio, ser humillados tanto de local y de visitante para echar mano al recambio, y dar chance a los jóvenes valores, que desde la temporada anterior, a fuerza de buenas presentaciones, pedían cancha, como variantes de otros que jamás rindieron a la altura de lo que representa una Selección.
La efectividad fue clave al momento de manejar el juego. Robert Morales fue oportuno y letal para hundir al rival en la confusión, obligándolo a correr siempre detrás de lo que propuso la Albirroja. La alta presión también fue efectiva, con atacantes solidarios y con una zona medular equilibrada, con la dosis de experiencia justa; aporte de Richard Ortiz que además siempre fue opción para la salida clara.
La sapiencia para manejar los tiempos, plus conseguido por la contundencia, posicionó al equipo con el control, sin tener que sufrir en última línea, siempre ejerciendo mayor lucha en campo rival.
La Albirroja se lava un poco el rostro de lo que fue un nefasto proceso camino a Qatar, lleno de malas decisiones y con una pésima conducción de Robert Harrison. En tanto que Ecuador selló su pasaporte al Mundial de Qatar.
La Albirroja sonríe al vencer a Ecuador, que clasificó al Mundial aún con la derrota.
684
minutos pasaron para que Paraguay vuelva a convertir. Estuvo 7 juegos sin marcar goles en Eliminatorias.
Julio Enciso
Carácter y determinación para buscar y atacar los espacios. Fue el factor sorpresa con dinámica y visión de juego.