Por Raúl Cortese
ENCARNACION
El propietario del terreno de Encarnación, donde se encuentra una chimenea cuyo valor cultural es reivindicado por vecinos que se oponen a su desaparición, confirmó que continuará demoliendo la vieja estructura porque presenta visibles fisuras en los lados y constituye un peligro en forma permanente.
La chimenea está ubicada en la zona de la Costanera de la ciudad de Encarnación, a dos cuadras de la playa San José, en el Departamento de Itapúa.
El ingeniero Daniel Cristaldo, propietario de un conocido hotel de la ciudad, confirmó que la estructura representa un peligro; “no me quiero hacer responsable de una incertidumbre que siempre tendremos encima, la posibilidad de que esto se caiga o no. Nadie se me acercó, e inclusive solicité permiso a la Municipalidad de Encarnación para la demolición y me fue concedido el pedido. Esto se encuentra dentro de una propiedad privada, si Patrimonio tiene interés en preservar la construcción, pues bien, que se acerque e indemnice a su propietario como consta en la ley”, consignó Cristaldo.
El propietario pide la misma atención que se les diera a los demás edificios considerados históricos que se hallaban en la zona, como el viejo Correo e Impuestos Internos y otros más que fueron demolidos, pero antes indemnizados los propietarios afectados.
Cristaldo adquirió el terreno con la perspectiva de construir otro hotel en el lugar, y dejar semejante construcción en el sitio a su criterio constituye un peligro a simple vista, que puede ocasionar daños irreversibles a muy corto plazo.
Vecinos. Las denuncias sobre la demolición la hicieron los propios pobladores de la zona y fueron remitidas con pruebas fotográficas al intendente de Encarnación, Joel Maidana.
Ana Lluis, directora de Patrimonio Cultural, había alertado del hecho mediante una nota a la Comuna en la que solicita la intervención institucional ante el hecho.
En la Municipalidad de Encarnación, la arquitecta María Helena Miciukiewicz, de la secretaría de Cultura y Patrimonio, se encuentra de reposo y es la única que puede contestar las acciones que tomaría la Municipalidad de la ciudad, si es que existe alguna decisión al respecto.
Así informaron en la víspera los funcionarios de esta secretaría, desde donde aún no se tomó ninguna decisión al respecto.
Según Ana Lluis, el edificio, propiedad de la Compañía Mercantil y Transporte–Domingo Barthe SA, posee un gran valor patrimonial por sus características arquitectónicas de carácter industrial y por ser un ícono representativo de la ciudad de Encarnación.
Dijo que es un componente histórico fundamental de su paisaje urbano, por lo cual está protegido por la Ley 946/82 de Protección a los Bienes Culturales, y eso se debe hacer cumplir.
Cultura. La Dirección de Patrimonio Cultural dependiente de la Secretaría Nacional de Cultura ya solicitó a la Municipalidad de Encarnación tomar acciones necesarias a fin de dar una salida al problema que se suscita con la antigua obra y evitar que desaparezca este patrimonio de la capital de Itapúa.
El 11 de marzo ya había notificado al intendente de Encarnación, Joel Maidana, y después fue suspendida temporalmente la demolición.
Ahora se reiniciaron los trabajos de demolición, lo que aumenta la preocupación.