04 may. 2026

Si ve a un marciano: ¡Ni lo salude!

Por César González Páez - cesarpaez@uhora.com.py |

No es que se diga que se ha cruzado por mi mente tener contacto del “tercer tipo” con seres extraterrestres que a lo largo de los años han creado una leyenda y alimentado la alcancía de Hollywood, provocando ganancias.

Me refiero en el cine, el sagrado templo de la ficción y la recaudación. Tampoco es una excusa para hablar de Steven Spielberg y su frondosa imaginación, con E.T. para empezar. Tampoco se hablará de las versiones de gente que los vio, a los marcianos digo, esos seres altos, a veces bajitos, otras inalámbricos, sin huesos y ojos grandes. Esto según las diferentes descripciones de las películas que nos han tocado ver, en las que todos tienen la sangre verde.

En verdad, se trata de algo muy serio. Si ve un marciano, cualquiera sea su forma o tamaño, no lo salude y muchos menos comience a entablar algún tipo de contacto. Porque, según se desprende de las crónicas y de la opinión de un prestigioso científico británico, el único interés que tienen o tendrían en caso de aparecer por este baldío mundo, es aprovisionarse.

Vienen a buscar alimentos, fuentes energéticas, agua, minerales y si se descuida un poco, usted puede ser su comida. Pues a ciencia cierta nadie sabe qué quieren, si existen, pero especulan que, como todos los conquistadores con más tecnología siempre vienen a aprovecharse de las riquezas, como antaño hicieran los adelantados con los indígenas, que despojaron y en muchos casos aniquilaron.

Según la opinión de un experto cosmólogo, este suceso tendría el mismo efecto que causó Colón cuando “descubrió” América. Esta opinión está avalada por nada menos que Stephen Hawkins, alguien de una mente brillante, que deduce que si vienen es para colonizar.

Sus opiniones surgieron en torno a una entrevista en Discovery Channel y que han recogido medios, como la BBC de Londres. Dijo, y lo que sigue no es mi imaginación.

Asumir vida inteligente en otros lugares, aunque advierte de que los aliens posiblemente harán incursión en la Tierra para proveerse de recursos y luego se irán, tal cual sin agregarle ni quitarle nada. El autor británico de exitosos libros, como Breve historia del tiempo y El universo en una cáscara de nuez, piensa que los humanos en lugar de tratar de comunicarse de manera activa con seres alienígenas, deberían hacer todo lo contrario, categóricamente evitar el contacto. El científico es lúcido al pensar en cómo reaccionaría un extraterrestre, en cómo puede interpretar ese acercamiento de algo o alguien que no se quisiera conocer y que considera un microbio.

Así que nada de encarar proyectos dislocados. como “Aliens sin fronteras” o lemas fraternales como “Bienvenido hermano extranjero”. Hawking piensa que en su cerebro matemático, educado en deducciones matemáticas, sólo los números le hacen creer la existencia de los extraterrestres como algo perfectamente posible. El gran reto, asegura, es predecir qué forma tendrían.

Mientras que no tengamos que depender de la gran creatividad de Hollywood respecto a sus formas, estamos salvados. De modo que la consigna es: Si ve a un marciano, no lo salude, mátelo con la indiferencia.