Wilson Ferreira
CIUDAD DEL ESTE
Unas 40 familias que conforman la comunidad Maká, instalada en Ciudad del Este hace 42 años y que viven en condiciones sumamente precarias, podrían tener un giro importante según se desprende del proyecto presentado ayer por la Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat (Senavitat).
La presentación a los líderes de la comunidad Maka estuvo a cargo de la propia ministra Soledad Núñez y de los técnicos que tuvieron a su cargo el proyecto de unidad de viviendas. La inversión estimada es 2.500 millones de guaraníes y la intención es tener la obra ya en plena ejecución antes del 15 de agosto.
“Es un proyecto de construcción de tres bloques de viviendas, con espacio para facilitar todo el trabajo comercial; sabemos que la economía de la comunidad Maka está principalmente basada en la artesanía, tiene un altísimo potencial como un foco como punto turístico que pueda dar sostenibilidad a este barrio”, refirió la ministra.
Explico que el proyecto incluye también equipamiento comunitario para poder brindar servicios educativos a la comunidad, un área de enfermería, de encuentros, “tratamos de tomar en cuenta las tradiciones y cultura propia de los Maka”.
Comentó que el concepto fue desarrollado a través de programas de pasantía, de la Universidad Nacional de Asunción, con la facultad de Arquitectura, que implicó una serie de visitas y acompañamientos para que el proyecto sea desarrollado en conjunto dentro de la Unidad de Proyectos de la Senavitat.
ÚNICO. “Beneficiará a alrededor de 40 familias, que son las que residen allí según el último censo realizado. La propiedad es tierra municipal. Está ubicada en pleno microcentro comercial de Ciudad del Este y por sus particularidades hace que el proyecto sea único en su tipo. Es la primera vez que se desarrolla un proyecto integral de este tipo para una comunidad indígena”, explicó Núñez.
Comentó que normalmente las intervenciones que realiza la Senavitat es en un contexto rural o urbano, pero con una organización de espacio completamente distinto al que se observa en Ciudad del Este.
“A mí me tocó caminar los pasillos de esta comunidad y hablar con ellos. Sé la realidad precaria en que se encuentran y esto es una inversión importante del Estado, para poder revalorizar y, sobre todo, poner un ojo y una atención, insisto, en uno de los sectores más postergados y olvidados de nuestro país”.
HACE UN AÑO Y MEDIO. Lo presentado ayer a la comunidad Maka, en un acto que se cumplió en la casa de gobierno departamental, es el resultado de más de un año de trabajo. “Esto es un proyecto que surge a partir de un contacto que habíamos hecho con la Gobernación hace un año y medio atrás, y la identificación de las condiciones tremendamente precarias en las cuales está viviendo la comunidad”.
Aseguró que desde Senavitat se entendió que merecía una atención desde el Gobierno Central para poder focalizar los recursos que permitan llevar adelante un proyecto que dignifique a los pueblos indígenas. “Para poder hacer un énfasis de que la política nacional de viviendas y hábitat ha trabajado fuertemente en estos últimos años en diferentes pueblos indígenas del territorio nacional”.