El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) mantuvo una reunión técnica con empresas importadoras de vacunas contra la enfermedad de Newcastle, con el objetivo de abordar aspectos relacionados con el control de calidad de estos productos, en un contexto de refuerzo de las medidas sanitarias para proteger a la producción avícola nacional.
El encuentro contó con la presencia del presidente del Senacsa, José Carlos Martin, y del titular de la Dirección General de Servicios Técnicos (Digesetec), Primo Feltes, además de representantes de las empresas importadoras y puntos focales de distintas direcciones de la institución.
La reunión se realizó luego de que el organismo sanitario dispusiera la prohibición temporal del ingreso de aves vivas, huevos, productos de origen aviar y material genético aviar procedentes del estado brasileño de Santa Catarina, tras la detección de un foco de Newcastle en una granja comercial de pavos.
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La restricción fue establecida mediante la Resolución Nº 1715, firmada el 20 de octubre de 2026, luego de que las autoridades brasileñas confirmaran el 18 de octubre un brote en un establecimiento de producción de pavos para engorde ubicado en el municipio de Nova Itaberaba.
La enfermedad de Newcastle es una infección viral altamente contagiosa que afecta a aves domésticas y silvestres y puede provocar elevados índices de morbilidad y mortalidad. Su capacidad de propagación representa un riesgo para la producción avícola, por lo que las autoridades veterinarias aplican medidas preventivas para evitar su ingreso y diseminación.
En este escenario, el control de calidad de las vacunas constituye uno de los aspectos abordados por el Senacsa junto con las empresas importadoras, en el marco de las acciones orientadas a fortalecer la vigilancia sanitaria y la prevención de enfermedades que afectan a las aves.
La prohibición de importación desde Santa Catarina se mantendrá vigente hasta que el Senacsa disponga de una evaluación de riesgo sanitario actualizada. La resolución contempla excepciones para productos que acrediten, mediante certificación veterinaria oficial, tratamientos capaces de inactivar el virus y medidas que eviten su recontaminación. Estos casos requerirán autorización previa del organismo y el cumplimiento de las exigencias nacionales de importación.
Con estas acciones, el Senacsa busca reducir el riesgo de ingreso de Newcastle al Paraguay y resguardar la sanidad de la producción avícola, un sector expuesto a las consecuencias sanitarias y económicas que podría generar la introducción de enfermedades de rápida propagación.