El Dr. Carlos Ramírez, director de Epidemiología del Senacsa, explicó que las primeras medidas o acciones que se toman en todos los casos en que se detectaron nuevos focos de la enfermedad, incluyen la zonificación del área en que se establece el foco de la enfermedad. Posteriormente, se ordena el sacrifico de todas las aves de corral del establecimiento en donde se detectó la enfermedad para luego, eliminar a todas las aves sacrificadas.
Medidas de contingencia. El Senacsa tiene un protocolo de contingencia, que establece las medidas a tomar para proteger al personal técnico de la institución que se encarga de la eliminación de las aves.
Primeramente, se establece un cerco sanitario alrededor del establecimiento afectado, de forma a evitar el ingreso o salida de productos de origen aviar, tanto carne como huevos. “La zona primaria en donde están las aves enfermas se denominan áreas focales, o sea en donde se encontró el foco de la enfermedad. En tanto que la segunda zona se denomina perifocal y es la que se encuentra a 3 o 4 kilómetros de la granja contaminada, y la tercera zona es la que se encuentra hasta a 10 kilómetros del foco detectado”, explicó Ramírez.
Dijo que las distancias en donde se establecen las barreras sanitarias para evitar la diseminación de la influenza dependen mucho de la etiología de la enfermedad y si existen alrededor o en zonas cercanas granjas con especies susceptibles de ser contagiadas.
Agregó que las distancias pueden variar, pero se establece siempre una distancia base de 8 kilómetros para realizar los controles correspondientes y tomar muestras de aves domésticas y comprobar si están afectadas o no. Tras la eliminación de los animales contaminados, las brigadas sanitarias recorrerán los establecimientos que se encuentran dentro del área uno, dos y tres, de forma a detectar otros posibles casos o comprobar que no fueron contaminados.
Salud Humana. El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social informó, por su parte, que hasta ayer no existían humanos con sospechas de haberse contagiado con la gripe aviar. Esto fue tras realizar un búsqueda comunitaria en las zonas donde se detectaron los focos de la enfermedad en aves de corral.
Agrega que ninguna de las cuatro personas expuestas a las aves presentó síntomas, por lo cual nos existen sospechas de gripe aviar en humanos, resaltó la secretaría de Estado.
El comunicado difundido ayer por el Senacsa para informar el nuevo foco de influenza aviar detectado en el Departamento de Boquerón, también se aclara que el consumo de productos avícolas como carne y huevos es seguro y no existe ningún riesgo para la población en este sentido.