08 ene. 2026

“Segundo grado de inversión no es freno para seguir con las reformas”

REGLA FISCAL. Fernández enfatizó que la calificación soberana reafirma la regla fiscal de déficit del 1,5%.
DEUDAS. El titular de la cartera económica asegura que todas las deudas serán saldadas.

Alegre. El ministro Carlos Fernández Valdovinos comentó que celebró el segundo grado de inversión con su esposa e hijos

FOTO: MEF.

El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, uno de los protagonistas del logro del segundo grado de inversión para Paraguay, nos recibe para conversar sobre los detalles de este camino, el trabajo que hubo detrás y lo que significa esta nueva calificación para el país.

En la entrevista lo encontramos distendido y feliz. Recién había podido celebrar el hito con las personas más importantes de su vida: Su esposa e hijos. Entre sonrisas, comentó que todavía le queda pendiente un festejo con el equipo que hizo posible este gran resultado.

–Un segundo grado de inversión, ¿qué representa?

–Es la coronación de un esfuerzo que se viene haciendo desde hace mucho tiempo, pero también de un trabajo extraordinario desde agosto de 2023. Teníamos el objetivo, callado, de conseguir este segundo grado de inversión, porque cambia realmente las reglas de juego para el país. Un grado de inversión ya es muy bueno, te pone en consideración de mucha gente, pero hay fondos institucionales en países avanzados que invierten única y exclusivamente en países con dos grados de inversión. Entonces, si bien uno es importante, acá necesitamos este segundo porque nos abre muchísimo el grupo de demandantes de los activos paraguayos.

Quiero enfatizar algo muy importante: Con el grado de inversión el Gobierno ya tiene algún beneficio en la colocación de sus bonos, pero con este segundo grado el gran beneficiario va a ser el sector privado, si lo sabe aprovechar. Las condiciones de mercado cambiaron para ellos. Así como alguna vez el gobierno tuvo la visión de salir al exterior y hacer la primera emisión de bonos en guaraníes, ahora le corresponde al sector privado ese atrevimiento: Abrir sus empresas a la coparticipación de extranjeros, no financiarse solo con bancos o con bonos locales, sino salir a emitir bonos a nivel internacional. Van a venir extranjeros, incluso sin que se los invite, pero tenemos que ser lo suficientemente inteligentes para invitarlos desde el sector privado. En el corto plazo significa mucho para el Gobierno, pero en el mediano y largo plazo puede significar un cambio fundamental en la forma de trabajar del sector privado paraguayo.

–¿Cómo fue ese proceso para recibir la calificación?

–La última mejora por parte de Standard & Poor’s fue en 2015. Desde entonces, durante casi 10 años, las calificaciones permanecieron inalteradas. Durante el gobierno de Mario Abdo no se movieron ni la nota ni las perspectivas. Asumimos nosotros con el objetivo de subir la calificación de riesgo de la deuda soberana y empezamos a reunirnos con ellos. En la primera evaluación nos suben la calificación, en la segunda las perspectivas, en la tercera vuelven a subir, y en menos de un año nos otorgan el grado de inversión. Algo pasó: Diez años estables y en dos años y medio dos subas y una perspectiva positiva. Claramente se debe a las acciones tomadas por este gobierno.

Diseñamos un plan desde la transición, cuando todavía no éramos autoridades, fuimos transparentes, incluso con la deuda impaga del Gobierno anterior. Pero lo importante no es solo tener un plan, sino cumplirlo. Si uno mira el reporte, reconoce que el grado de inversión se otorga justamente por las reformas realizadas. Y eso es de este gobierno. El de (ex presidente) Mario Abdo hizo una reforma fiscal para recaudar más, que ni siquiera aumentó la recaudación como porcentaje del PIB; somos nosotros los que, con la DNIT, recaudamos más. La Ley de Contrataciones Públicas tampoco se implementó entonces, se empieza a aplicar ahora. Fue un gobierno que no hizo reformas.

Ellos (S&P) destacan reformas para seguir atrayendo inversiones: La maquila, la Ley 60/90, la Ley de Ensamblaje. Son reformas no solo para el sector público, sino también para el privado, que colocan a Paraguay con mejores perspectivas de crecimiento. Crecimiento presente y futuro, y credibilidad fiscal y monetaria hicieron que digan: nos dijeron, hicieron y cumplieron. Por eso hoy tenemos grado de inversión y no vamos a terminar acá.

–¿Esta calificación llega en un momento clave para reafirmar la regla fiscal?

–Sí. Desde el 89 todo el mundo tiene derecho a opinar, y yo también tengo derecho a opinar sobre lo que se opina. Esto viene a ratificar la visión de la Presidencia, que respalda; del Ministerio de Economía, que ejecuta; y del Congreso, que aprobó el último presupuesto. Hubo presiones para flexibilizar la regla fiscal: “Mi sector es más importante, den más plata a mi sector”. Pero los intereses particulares van a estar por debajo del interés general, y el Gobierno se va a encargar de que sea así. Las deudas legales se van a pagar; las que tengan problemas legales, no. En las otras estamos trabajando para cumplir. Esta ratificación por una segunda calificadora es importante para decir que estamos por el camino correcto.

–¿Cómo tomás los comentarios contra tu gestión y cómo es esa cábala de la que hablabas?

–Hubo mucha gente que dijo que había que hacer A, B o C para tener el grado de inversión. Otros, por ejemplo, decían: ‘No nos van a dar el grado de inversión si no hacemos la reforma de la caja fiscal’. Y siempre no se va a tener una situación perfecta. Va a haber aspectos que son malos, va a haber aspectos que son buenos, y lo que tenés que tratar es que haya más aspectos buenos que malos. Lo que logramos ahora no es que seamos el país perfecto; no estoy hablando desde el punto de vista social, estoy hablando específicamente desde el punto de vista macroeconómico.

Hay aspectos que tenemos que seguir trabajando. Ahora, no por tener el segundo grado de inversión, vamos a dejar de presentar la reforma de la caja fiscal; nosotros vamos a seguir con la reforma. Y no sé si es casualidad o no, pero tenemos una cábala. Yo le decía al equipo esta semana: ‘Fíjate que este ex ministro salió a pontificar sobre lo que tenemos que hacer para conseguir el grado de inversión’. Esto me eleva al optimismo de que algo va a salir, y efectivamente salió el grado de inversión, porque es increíble cómo alguna gente quiere dar lecciones. Digamos, algunos tienen gestión como para querer dar lecciones, pero otros no. Es increíble que la última vez, cuando Moody’s nos dio el IG, justamente había un ex ministro en radio hablando de que no nos iban a dar grado de inversión, que necesitábamos hacer esto, que necesitábamos hacer aquello, o que por un problema en el Congreso no íbamos a llegar al grado de inversión. Casi inmediatamente después, salimos con grado de inversión. Y ahora otra vez un ex ministro de Hacienda pontificando qué había que hacer, que si no, no íbamos a llegar al grado de inversión, y logramos este grado de inversión.

Nosotros tenemos una responsabilidad cuando estamos en el cargo, no cuando salimos. Y si vos no hiciste la reforma, si vos no hiciste la convergencia fiscal, si vos no le diste credibilidad al Banco Central, no vayas a querer pontificar desde la gradería qué debe hacer el Gobierno. Tenemos que ser respetuosos, dejar que la gente trabaje en paz y, en todo caso, apoyar. Somos todos Paraguay, acá no existen clubes, pero parece que algunos quieren seguir con esta barra brava entre clubes. Y el país está por encima de cualquier persona. Así que vamos a seguir trabajando. Pero les agradezco. Me falta que otro ex ministro nos diga qué tenemos que hacer, si es posible, alrededor de junio del año 2026 para conseguir el grado de inversión con Fitch; creo que nos va a venir bien.

–¿Cómo evalúas este año y qué faltó?

–Fue mucho mejor de lo que esperábamos inicialmente. Mostraba en la Conferencia de Perspectiva 2026 todas las veces que tuvimos que estar haciendo revisiones de crecimiento, y ni quiero decir de los pronosticadores del sector privado, que siempre fueron poco optimistas y tuvieron que reconocerlo, ¿verdad? O sea, se caía el mundo porque Trump empezó a anunciar, cuando lo que había que hacer era escuchar a Trump, que es mucha retórica, pero finalmente termina haciendo otra cosa; ese es su estilo de trabajo. Por eso es que se equivocaron tan gravemente al reducir las perspectivas de crecimiento para este año cuando, en realidad, no era para hacer eso. Pero fue un año mucho mejor en términos macroeconómicos.

Creo que estamos consiguiendo más de lo que nos imaginábamos a inicios de año. Esto del grado de inversión no es sorpresa; nosotros trabajamos para esto. Esto no nos lo regalaron. Nosotros estuvimos trabajando, y no te digo que trabajamos desde el 15 de agosto. Desde el 2 de mayo del 2023 estamos trabajando, reuniéndonos con calificadoras y explicándoles, mostrándoles los planes con multilaterales y demás. Entonces, para nosotros no es ninguna sorpresa, esto es fruto de un trabajo. Tenemos que reconocerle al Gobierno todo lo que vino haciendo. Yo no les desmerezco a nadie a quienes nos llevaron hasta antes del grado de inversión. Ahora, haber conseguido el grado de inversión es realmente fruto de mucho esfuerzo que se hizo en el Gobierno.

Volviendo a la parte de autocrítica, claro que nos faltan muchas cuestiones. Yo quiero solucionar, por ejemplo, el tema de las deudas, y no solo nos estamos preocupando por las deudas, sino que nos estamos ocupando. De hecho, yo anuncié que íbamos a pagar esta semana: se habilitaron 10 millones el lunes, hoy (jueves) otros 10 millones, y el próximo lunes, 8 millones. Y vendrá la crítica fácil: ¿Por qué no habilitó los 28 millones? Porque el tipo de cambio era mucho más bajo, entonces no quiero yo perder. Ahora ya rebotó el tipo de cambio, por eso hicimos el pago fraccionado. Pero prometí 28 millones antes de fin de año, y antes de fin de año, porque que yo sepa, el lunes antes de fin de año, estamos pagando.

Después vamos a seguir trabajando para resolver este problema de las deudas, algo que nos queda pendiente. Y nos queda pendiente muchísimo desde el punto de vista social, ¿cierto? Tenemos 42 mil soluciones habitacionales por parte del ministro Juan Carlos Baruja, pero queremos llegar a mucho más que eso. Queremos seguir cumpliendo con los niños en las escuelas, con el plan Hambre Cero. Esas son una cantidad enorme de recursos. Tenemos adultos mayores. De cierta manera, de las cosas que se dijeron, ¿verdad?, cuando se querían un poco explicar las deudas o criticar al Gobierno, nos pusimos muchas mochilas encima para trabajar con básicamente el mismo esquema tributario que tenemos, ¿cierto? Pusimos la de DNIT, incrementamos las recaudaciones, pero eso tensionó la parte fiscal. Nosotros y el equipo encontramos los recursos para cumplir con todos, pero quedaron algunos que todavía no fueron atendidos, por eso se acumularon las deudas, pero estamos trabajando para solucionarlo a la brevedad. El compromiso está.

Y para el año que viene, seguir apostando. De nuevo, si lo de conseguir el grado de inversión era una maratón, no una carrera de 100 metros, la cuestión del desarrollo del país es un Ironman: Es la maratón, más no sé cuántos kilómetros de bicicleta, más no sé cuántos kilómetros de nadar. O sea, nos falta muchísimo todavía para tener el país que queremos y nos merecemos. Pero estamos caminando hacia allá con todos los planes del Gobierno y no vamos a parar. Vuelvo a repetir lo que ya dije: Este no es el fin de la carrera, es el inicio de otra carrera mucho más competitiva, y tenemos que hacer las cosas.

Con este segundo grado de inversión el gran beneficiario va a ser el sector privado, si lo sabe aprovechar.

Tenemos que ser respetuosos, dejar que la gente trabaje en paz y, en todo caso, apoyar. Somos todos Paraguay, acá no hay clubes.

El segundo grado de inversión no es sorpresa; nosotros trabajamos para esto. Esto no nos lo regalaron. Nosotros estuvimos trabajando desde el 2 de mayo del 2023.

Más contenido de esta sección
El consumo privado se consolidó como el principal factor de impulso de la economía paraguaya en 2025, reforzando la expansión del producto interno bruto (PIB) y alcanzando niveles por encima de su promedio histórico, señala análisis.
El uso de las tarjetas de crédito continúa en expansión, impulsado principalmente por los plásticos de líneas más bajas, mientras que la morosidad del segmento se mantiene estable, según los datos divulgados por el Banco Central del Paraguay (BCP), correspondientes a noviembre de 2025.
Representantes del sector docente volvieron a pronunciarse en contra de la propuesta de reforma de la Caja Fiscal impulsada por el Poder Ejecutivo, especialmente por los cambios planteados en parámetros como la edad para la jubilación y el aporte estatal. Mientras tanto, denunciaron la falta de transparencia del Gobierno al no dar a conocer estudios actuariales.
La agencia Moody’s prevé que la destitución de Nicolás Maduro en Venezuela, supervisada por la administración Trump, mantenga estables los precios globales del petróleo a corto y mediano plazo, aunque podría abrir oportunidades a largo plazo para inversiones en las vastas reservas del país, beneficiando a empresas como Chevron y ExxonMobil, sin alterar significativamente el suministro mundial.
El mercado bursátil registró una histórica estructuración y colocación de bonos corporativos de Telecel SAE, a través del Banco Itaú, por un valor de USD 77.067.669 al cambio actual.
El BCP ha publicado los límites máximos de tasas de interés activas consideradas usurarias para enero de 2026. Vigentes para créditos en moneda local y extranjera, las tasas de referencia se fijaron en 27,06% para guaraníes y 11,04% para moneda extranjera.