Asimismo, anunció “una acción relámpago en Bruselas el lunes”, coincidiendo con una reunión de ministros de Agricultura y Pesca de la UE.
Las cooperativas de productores recordaron su “firme oposición durante años” a un acuerdo que califican de “obsoleto y problemático”.
“Si bien reconocemos la necesidad de la UE de profundizar las relaciones comerciales en el contexto geopolítico actual, esto no debe hacerse a cualquier precio”, señala la misiva.
Recordaron que el sector agrícola de la UE “sigue siendo particularmente vulnerable a las concesiones realizadas en el capítulo agrícola desequilibrado” de este acuerdo.
Entre los sectores sensibles, menciona la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar, el etanol y el arroz que enfrentarán, dicen, “mayores riesgos de saturación del mercado y pérdida de ingresos debido a la afluencia de productos de bajo costo de los países del Mercosur”. Además, el acuerdo “agravará la presión económica sobre muchas explotaciones agrícolas que ya se enfrentan a precios elevados de los insumos y condiciones climáticas difíciles”.
Las cooperativas agrícolas denunciaron asimismo que los países del Mercosur “operan con estándares laborales y de seguridad más bajos, lo que les permite producir a costos más bajos, lo que hace imposible la competencia leal para los productores de la UE”. Y criticaron la “falta de coherencia en las acciones de la Comisión Europea” que en la anterior legislatura “multiplicó las restricciones y regulaciones para nuestros productores” y ahora, “al comienzo de su segundo mandato, ha priorizado este acuerdo injusto”. Para el Copa-Cogeca, el protocolo adicional sobre sostenibilidad enviado a los países del Mercosur en marzo de 2023 para tratar de resolver las preocupaciones europeas “no estuvo a la altura de las expectativas” y la respuesta del Mercosur en 2023 “demostró claramente una falta de ambición y compromiso para defender incluso los convenios internacionales básicos y las medidas vinculantes de sostenibilidad”.