Se le asignó la categoría E-6, que de acuerdo con la escala de la binacional, le corresponde un salario básico de 12.944.100 guaraníes, es decir, el equivalente a 7,8 salarios mínimos, sin considerar los jugosos beneficios adicionales contemplados para los funcionarios nombrados de la institución.
Mangiafico era funcionario de la Gobernación de Itapúa, donde se desempeñaba como secretario privado del entonces jefe departamental Juan Afara. Cuando este asumió la Vicepresidencia de la República, el funcionario en cuestión lo acompañó como comisionado para seguir desempeñando las mismas funciones.
Según la nómina publicada en setiembre de 2013 por la Gobernación de Itapúa, Javier Mangiafico tenía asignado un salario de 3.646.300 guaraníes, es decir, 3,5 veces inferior a lo que pasó a cobrar en Yacyretá.
En entrevista telefónica con ÚH, el funcionario confirmó que en diciembre renunció a la Gobernación de Itapúa y pasó a formar parte del plantel de la EBY, como comisionado a la Vicepresidencia de la República.
Consultado sobre las críticas que genera la práctica de usar recursos de la EBY para solventar funcionarios de otras instituciones que ni siquiera pisaron la binacional, alegó que la Vicepresidencia carece de recursos para nuevas contrataciones.
Justificó su voluminoso salario, diciendo que su trabajo se extiende más allá del horario normal estipulado para la función pública.
“El vicepresidente me encomendó trabajar por la gente pobre, no soy político”, aseguró.
Sin embargo, fuentes de Encarnación aseguran que Mangiafico era el encargado de organizar la campaña política del entonces candidato a vicepresidente.
Consultado si posee título universitario, solo atinó a mencionar que antes de ser secretario privado, trabajó 12 años en varios medios de comunicación de Itapúa.
Javier Mangiafico es esposo de la actual viceministra de Salud, María Teresa Barán, quien antes de llegar a dicho cargo, se desempeñaba como secretaria de Salud de la Gobernación de Itapúa.
El secretario de Afara integra la centena de funcionarios que lograron un salario de la EBY en la era Schmalko, quien al inicio de su gestión había dispuesto una fuerte reducción de personal para equilibrar la cantidad de funcionarios entre el lado paraguayo (más de 2.000) y el argentino (750).
Sin embargo, la presión de la clientela política hace que nuevamente se vuelva a abultar la nómina de personal y sus erogaciones en salarios. En solo 40 nuevos empleados, que formaban parte de una lista que publicó UH la semana pasada, la EBY destinará G. 5.000 millones en salario.
Horacio Cartes, ya como presidente electo, había declarado que Paraguay destrozó Yacyretá por malos manejos administrativos.