El primero fue en diciembre de 1997, cuando las autoridades descubrieron que en el interior de la casa que alquilaban Carmen Villalba y su esposo Oviedo Brítez, posteriormente autoproclamado líder del EPP, frente a la sucursal del Banco Nacional de Fomento de Choré, se estaba cavando un túnel para robar el local.
El segundo caso ocurrió en febrero del 2006, cuando se encontró un túnel de 118 metros en una vivienda del barrio Villa Morra y que conducía a la bóveda de una sucursal del ABN Amro Bank. El hallazgo se produjo luego de que guardias de seguridad escucharon ruidos raros y alertaron a la Policía. Pese a la magnitud del caso, pocas personas fueron castigadas, solo con medidas impuestas por el Juzgado, pero sin prisión. Algunos de ellos son Ródney Cano, Vicente Castiñeira y Gregorio Morales.
En julio del 2014, la Policía detectó un extenso túnel que tenía por objetivo la bóveda de Prosegur en Ciudad del Este, con intención de llevarse diez millones de dólares. El golpe se frustró porque la empresa realizó algunos cambios que no fueron filtrados por los delincuentes. Se sindica por este caso al Primer Comando Capital (PCC).