Hace aproximadamente cinco años una forma de editar genes fue descubierta. Se llama CRISPR y consiste en la utilización de “tijeras moleculares” para alterar una cadena de ADN, ya sea eliminándola, corrigiéndola o reemplazándola.
En la actualidad, este método es utilizado en laboratorios en todo el mundo, alterando los genes de plantas y animales con el objetivo de que en un futuro no tan lejano pueda ser utilizado en enfermedades humanas, informó el portal de noticias BBC.
Las primeras pruebas en seres humanos se están realizando en China y Estados Unidos. El ensayo consiste en inyectar a los pacientes células que primeramente fueron modificadas.
Los científicos se encuentran esperanzados con este nuevo método de corrección, ya que se podrá brindar terapias para padecimientos, que en la actualidad, no pueden curarse como la enfermedad de Huntington y la fibrosis quística.
Sin embargo, antes de que CRISPR pueda usarse en humanos, tendrá que ser probado y regulado.
Los científicos señalan que alterar el ADN de un individuo solo cambia los genes específicos que se están editando. El cambio no pasará a sus descendientes.