Política

Se debió cambiar a Giuzzio, no a policías, dicen cartistas

 

La línea discursiva del cartismo contra Arnaldo Giuzzio no se ablanda y nuevamente se pronunciaron ayer en contra de que siga al frente del Ministerio del Interior, repudiando los cambios que se hicieron en filas policiales, en el marco de la ola reciente de inseguridad que se vive en las calles.

El presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Alliana, dijo que se sabía de la falta de empleo y las necesidades que atraviesa la ciudadanía, por lo que se debió prever que ocurran hechos de violencia.

“Se sabía que iba a venir esta ola de inseguridad, pero se tenía que haber prevenido, haber fortalecido el Grupo Lince”, reclamó.

Sostuvo también que no existe una buena gestión en el Interior. “Evidentemente hay una falta total de gestión, los resultados están a la vista y más temprano que tarde la ciudadanía, creo que hoy, nos está dando la razón”, subrayó.

Aseguró que los cambios que se dieron en la Policía Nacional fueron incensarios. “Estamos en desacuerdo, no podemos nosotros culpar a un sector, un grupo, una camada de oficiales por lo que está ocurriendo, para mí el culpable es la cabeza”, sentenció.

Del mismo modo, la diputada de Honor Colorado, Cristina Villalba, manifestó que los cambios debieron darse “de arriba para abajo”.

Proyecto. En tanto que el diputado cartista Raúl Latorre anunció que será presentado un proyecto de ley que busca prohibir las medidas sustitutivas a la prisión para los crímenes que impliquen violencia, hurto y homicidio. Resaltó que los criminales deben estar en las cárceles y no en las calles.

Exigencia. Por otro lado, fue aprobado el proyecto de declaración “que exige al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional a redoblar esfuerzos en el combate a la inseguridad urbana, en atención a la ola de asaltos existente en el país y al Ministerio de la Mujer y la Fiscalía a analizar el flagelo de hechos delictivos cuyas víctimas son principalmente mujeres”.

El proyecto fue presentado por los diputados opositores Kattya González, Norma Camacho y Édgar Acosta.

González aseguró que es evidente que existen brazos caídos actualmente en la Policía.

“La Policía, salvo honrosas excepciones que confirman la regla, está totalmente podrida. Tenemos vasos comunicantes entre el poder policial y la delincuencia, tienen contacto y saben muy bien quiénes son los reducidores, a qué se dedican, quiénes son los ladrones, sus zonas, y lo que se advierte de manera muy visible son los brazos caídos, y esto tiene que ver con cuestiones de cúpulas, cuestiones políticas, pero creo que es una puja de poder que ya hubo en la época de Euclides Acevedo”, recalcó.

También mencionó que esta puja de poder se da no solo en la Policía sino también con la Fiscalía.

Dejá tu comentario