María Lorgia negó las acusaciones del entorno y de Salvador, quien manifestó en una entrevista que ella se había quedado con parte de la fortuna; incluso habló de la suma de 17 millones de dólares, dinero del cual se habría apropiado supuestamente María Lorgia.
Sin embargo, la mujer negó estas acusaciones y aseguró que solo tuvo acceso a una parte del dinero. “El dinero que yo manejé fue solamente el dinero de un arreglo con el club América que no llegó al millón de dólares. De esa cantidad de dinero, un poco más de medio millón de dólares, se pagó una fuerte suma a abogados de España, de México y de Paraguay. También se pagaron los tratamientos. Se pagaron las deudas de la familia Cabañas y se le dio dinero para recomenzar la panadería”, explicaba Alonso en el complejo S10 de Villa Elisa donde convocó a la prensa.
Alonso responsabiliza por la desaparición de parte del dinero de Cabañas a su ex representante, José María González, quién según ella, manejaba todos los bienes del ex astro de la Albirroja, antes del atentado que sufriera en un bar mexicano en el 2010, donde una bala en la cabeza lo dejó al borde la muerte y lo sacó de las canchas como jugador profesional.
“Antes que sucediera el atentado, el fisco mexicano nos había congelado las cuentas y luego vino el accidente de Salvador. Ahí comenzó la lucha con José María González, que en ese momento era su representante y hasta el momento todavía no resolvimos ese tema”, manifestó.
Sin dinero. María Lorgia aseguró que hace un año se quedaron sin dinero y que viven de préstamos de los cuales mensualmente asiste a la madre de Salvador, aunque no quiso precisar la cantidad. “Si yo entrego el dinero a Salvador se lo quita todo el que ahora se hace pasar por su representante, el señor Amancio Rojas. Estoy interesada en que Salvador regrese con nosotros para que él pueda seguir con su tratamiento y sacarlo de la gente que lo está manipulando, especialmente por el cuñado, Amancio Rojas”, indicó.
Agregó que “me duele ver cómo lo están explotando, siendo que como todos sabemos, Salvador tuvo una regresión y su mentalidad es como la de un niño de 12 años”.