22 ago 2026

Riesgo sobre ruedas: Choferes sin capacidad y buses chatarra

Un ómnibus de la línea 43 dejó con terribles heridas a un niño de 9 años. El peritaje determinará si fue falla humana o técnica. De 5.236 conductores, solo 20 pasaron la prueba de conducción.

Jorge Lombardo

jlombardo@uhora.com

“Desde ahora todas las unidades del transporte son nuestros enemigos”, declaró Miguel Ángel Vallovera, luego de ser atropellado, el martes 31 de marzo, junto a su hijo de nueve años por un bus de la línea 43.

La peor parte se la llevó su hijo, Joshua, quien perdió el piecito derecho, y cuya pierna izquierda está en critica situación. Al enterarse de la posibilidad de que su hijo perdiera ambas piernas, su padre se quebró en lágrimas y deseperación.

Se inventan definiciones cuando la angustia acorrala, sin embargo, al padre de Joshua, no encontró los términos que le devuelvan la calma, el sueño y la integridad física de su hijo.

Un peritaje determinará si la causa del accidente fue una falla técnica o humana. El sistema de transporte padece de ambas deficiencias.

PELIGRO. En total, son ocho las empresas con permisos caducos o vencidos que no han sido renovados por la Secretaría de Transporte del Área Metropolitana (Setama). Se trata de las líneas 14, 15, 22, 31, 32, 39, 156, y 55. Sin embargo, varias de estas líneas como las líneas 15, 32, 31 y 55 siguen transitando.

Según los datos de la Setama, existen 2.618 unidades registradas por esta secretaria, de las cuales, 1.560 ya han pasado por la prueba técnica vehicular.

Del resto, 1.058 unidades, aún no se cumplió el plazo de vencimiento de las anteriores pruebas técnicas.

No obstante, existen dudas de la garantía de calidad técnica de estas unidades. Un ejemplo es que la fecha de vencimiento técnico del coche 2.034, de la línea 43 que causó el accidente contra Joshua, es el 26 de mayo, y, sin embargo, existe la hipótesis de que los frenos le fallaron el día del accidente, o sea, un mes antes de su vencimiento técnico.

ERROR HUMANO. Otra hipótesis que se maneja con respecto al accidente se refiere a la posibilidad de un error humano.

La crónica periodística sobre lo ocurrido expresa que el chofer, al ver que los frenos no le respondían, intentó disminuir la velocidad del bus, chocando contra el cordón de un paseo peatonal donde estaban Joshua y su padre.

Si se consulta sobre la formación y capacidad de los conductores, la respuesta deja la boca abierta.

Según Setama, en el área metropolitana, existen 5.236 conductores de transporte público. La cifra se establece considerando dos conductores por cada unidad habilitada, que en total son 2.618.

De los más de 5.000 choferes, solo 160 se han presentado a rendir una prueba de conducción, y lo peor: de estos 160, solo 20 han pasado la prueba que incluía nociones básicas de tránsito. Lo que significa que de 5.236 conductores solo 20 están capacitados para manejar un bus.

La realidad tiene un solo defecto: Es urgente.

El control del transporte público es responsabilidad de Setama, que actualmente está bajo la intervención del gobernador de Central, Carlos Amarilla.

“LOS TRANSPORTISTAS HACEMOS LO QUE PODEMOS”

ÚH se propuso visitar una parada de transporte público para averiguar la condición de las unidades de transporte.

Se eligió la parada de la línea 32, empresa Ciudad de Guarambaré, que cubre los itinerarios de Guarambaré a San Antonio, y Guarambaré hasta la zona del IPS.

Carlos Vallejo, administrador de la firma, explicó que en total poseen 27 unidades, de las cuales solo 16 se sometieron a una prueba técnica.

Las unidades son de los años 90, 98 y 99. A simple vista, el estado de los buses denota bastante antigüedad. Vallejos dijo que los empresarios del transporte hacen lo que pueden para tener en condiciones sus unidades, pero como no existen créditos para este sector es imposible renovar la flota.

Aseguró que el 90% de las empresas de transporte están en quiebra técnica por la falta de inversión en este rubro.

Cifras

Son las empresas con permisos caducos o vencidos en trámite de sumario administrativo.

Líneas están con permisos vencidos que no fueron renovados por la Setama y continúan prestando servicios, beneficiadas con disposición judicial.