El éxito fue resonante y en un momento de la emotiva presencia paraguaya el público se puso de pie para acompañar con aplausos, coros y pañuelos blancos a nuestros artistas en señal de aprobación a la propuesta .
Canciones como Yo naci en el Paraguay, Paloma Blanca, Lucerito Alba, Tren lechero, Cascada, Carreta Guy, y el popular Pájaro campana hicieron vibrar al multitudinario público que noche a noche llena la plaza “Próspero Molina” de Cosquin.
Los primeros en aparecer al escenario en la fracción correspondiente a la delegacion internacional fue el ballet de César Vinader y Caty Ortega con un cuadro típico y vibrante, y luego la tradicional danza de la botella con el destaque de Alethia López, quien alzó 10 botellas hasta el limite del altura que le permitó el techo de luces del grandioso escenario coscoíno.
La genta acompañó con palmas la arriesgada destreza de la bailarina paraguaya. Luego César Cataldo ejecutó brillantemente dos temas tradicionales del repertorio del arpa, anunciando los temas Cascada y Tren Lechero. Vestido con el poncho de 60 listas acaparó la atencion del publico que lo escuchó con respeto y aplaudió su exquisita interpretacion.
Lizza Bogado pisó con fuerza el escenario de Cosquin. Y los hizo descalza para iniciar en forma rotunda con “Lucerito alba”, cancion conocida en el acervo del publico que coreó con ella el estribillo, al igual que en “Paloma Blanca”. “Yo nací en el Paraguay” completó el repertorio especialmente seleccionado para esta ocasion. Ella presentó a Juan Cancio Barreto, junto a su hijo Juan aAgel y la bajista Rossana Ovelar, un lujo en el acompañamiento de la delegacion paraguaya. Mientras se superaba un problema de sonido, la televisión que transmitió en directo se tomó el tiempo para mostrar en varias ocasiones el aplauso del público, y la vibración de la hinchada paraguaya que si bien no fue numerosa acompañó entusiastamente a los grandes artistas.
“Carreta guy” fue de los primeros sonidos en las cuerdas del requinto de oro del Paraguay. Luego, como agradecimiento y respuesta a la invitación argentina para este festival regaló al publico la Marcha de San Lorenzo, del repertorio épico de los anfitriones que generó que el publico se ponga de pie para corear la letra acompañando a Juan Cancio. Fue el momento mas emotivo del encuentro de culturas y motivó incluso lagrimas tanto en la platea de los locales como en la delegación paraguaya.
El gran final fue con banderas paraguayas de los bailarines recorriendo todo el escenario de Cosquin, con los sones cantados por las figuras artísticas de “Bravo Paraguay”. El !!Viva!!! del final sonó inmenso en la plaza “Prospero Molina”. Paraguay cumplió asi un destacado papel entre las delegaciones extranjeras invitadas a esta 47 edicion.
Si bien, como en todos los festivales, hubo problemas en la organizacion, los artistas demostraron una vez mas su gran profesionalismo y el carisma especial que los acompaña con el nombre de Paraguay por el mundo.
La representacion paraguaya fue posible ante gestiones de la secretaria nacional de cultura y el Fondec, entidades que entregaron además discos y libros editados por ambas instituciones. Fueron correspondidos con obsequios artesanales y el tradicional poncho coscoíno entregado oficialmente por el intendente Marcelo Villanueva.
La noche festivalera se coronó, ya en el amanecer de la ciudad, con la presentacion en la peña de La Casa de Neuquen de Nicolasito Caballero. Fue una noche feliz en que la musica paraguaya brilló nuevamente con luz propia.