El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó su informe de Cuentas Nacionales Trimestrales (CNT), revelando que el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual del 6,2% en el cuarto trimestre de 2025. Con este resultado, la economía del país culminó el año con una expansión acumulada del 6,6%, consolidando un desempeño positivo en todos sus sectores productivos.
Desde la óptica de la producción, la agricultura fue el sector de mayor dinamismo, con un salto interanual del 20,8% en el último trimestre. Este auge se debió a una producción récord de maíz, acompañada de mejores rendimientos en trigo, arroz y algodón, aunque la producción de soja experimentó una retracción que atenuó parcialmente el resultado.
Por su parte, el sector de electricidad y agua creció un 13,2%. El incremento en la generación de las binacionales fue favorecido por un mayor caudal hídrico del Río Paraná en comparación con el año anterior.
Otros sectores con aportes significativos fueron servicios, que creció un 5,7%, destacando la intermediación financiera, el comercio y los servicios a los hogares. La construcción registró un aumento del 4,3%, impulsado por el ritmo de las obras públicas y privadas. Asimismo, la manufactura presentó una expansión del 3,7%, gracias a la producción de aceites, lácteos y bebidas.
Desde la perspectiva del gasto, la demanda interna creció un 6,7% en el cuarto trimestre. El consumo privado fue el pilar fundamental con un aumento del 5,7%, reflejado en una mayor adquisición de servicios, bienes durables (vehículos y electrodomésticos) y bienes no durables como alimentos y combustibles.
En contraste, el consumo del Gobierno sufrió una caída del 2,6%, explicada por una menor adquisición de bienes y servicios por parte del Estado. Por otro lado, la inversión, medida a través de la formación bruta de capital fijo, mantuvo su tendencia positiva por noveno trimestre consecutivo con un leve crecimiento del 1,3%.
El comercio exterior mostró comportamientos mixtos. Las exportaciones crecieron un 1,4%, impulsadas por el maíz y los aceites vegetales, además de servicios de validación asociados a la criptominería. Las importaciones aumentaron un 3,3%, traccionadas por la compra de productos químicos y maquinaria. No obstante, las exportaciones netas tuvieron una incidencia negativa de 0,8 puntos porcentuales en el PIB del trimestre.
Al cierre de 2025, la estructura de la oferta económica estuvo dominada por los servicios (50,3%) y la manufactura (19,0%), mientras que la agricultura representó el 7,5% del total. La economía paraguaya cerró el año pasado con el mayor crecimiento de la región.