24 may. 2026

RÉPLICA A LA RÉPLICA DEL SENADOR SAGUIER

No soy doctor. Nunca presenté mi tesis, que hace mucho preparé, ni pienso presentarla. La expresión “incultura constitucional” no pasa de ser una vaselina dialéctica. Hubiera usado directamente “ignorancia en la materia”, hecho capital en el estilo de los liberales.

Respecto al ínclito juez Baltasar Garzón, en cuya defensa salieron a las calles las masas populares españolas, señalo que fue una víctima más de la larga mano de la derecha, amiga íntima de la Falange Española empotrada en puestos estratégicos del Estado, desde los tiempos de la dictadura (la semejanza con nuestro panorama político no es mera casualidad). Fue por venganza al hecho de que el famoso juez español dictó orden de detención de Augusto Pinochet.

Respecto al puré que cometió el Parlamento paraguayo el ominoso día del golpe, señalemos que este desacreditado Parlamento tenía los mismos motivos que el Parlamento del Imperio del Brasil en 1864, cuando apoyó a los senadores que entraron al recinto gritando “Delenda est Paraguay!” (“El Paraguay debe ser destruido”). El Imperio y sus sucesores no perdonaron nunca al Paraguay que los mancebos de la tierra paraguayos fueran una valla infranqueable al avance de las “bandeiras brasileiras” hacia el Pacífico.

Respecto a la cita que hace Saguier al Dr. Camacho, le hago notar que dice “ejercer su defensa dentro de un juicio político”. Ahí está el “apokytã” del esperpento jurídico.

Agradezco al Dr. Saguier el haber recibido con profesionalidad lo de “sapo”. Mucho me arrepentí, pero solo fue una rememoración del discurso de Pablo Neruda, en apoyo al pueblo paraguayo, en el invierno de 1947, en el abarrotado Paraninfo de la Universidad Nacional de Chile, donde yo estudiaba.

Manuel Vargas Talavera