Por Javier Speranza
Renato Prono cuenta que batir el récord sudamericano fue parte de una planificación: “Fue parte del plan lograr el récord sudamericano. Para eso entrené en Estados Unidos hace dos años, desde diciembre del 2007".
CARRERA DEPORTIVA. Empezó a nadar, como todo Prono, desde muy pequeñito, a los tres años, siempre en la piscina del Deportivo Sajonia. Pero nunca entrenó en serio. Recién comenzó a hacerlo en el 2007, seis meses antes de ir a Estados Unidos. Ahí estuvo entrenando en Davie’s Fort Lauderdale, Florida. Además, participó en varias competencias obteniendo buenos resultados.
SU FAMILIA. Su padre es David Prono, quien también fue un gran nadador. Su madre es Silvia Fernández. Tiene tres hermanos: Joaquín de 15 años, Iván de 11 -practica fútbol- y Bianca de 8 años.
SUS METAS. La idea es competir. Hacer el trienio Olímpico, los juegos Odesur, el Panamericano y llegar a las Olimpiadas. Ahora mismo, la urgencia es el Mundial de natación, en Roma, a mediados de julio.
Tiene una muy buena relación con su primo Genaro, de 20 años, fuera y dentro del agua. “Ahora vamos a ser rivales. Vivimos juntos el año pasado, entrenando en el mismo lugar. Nos llevamos súper bien. Ahora, él está en una universidad entrenando y yo estoy en el Sajonia con el profesor Ángelo Cammarosano. El año que viene volveremos a estar juntos. Él es un asesor, me da consejos antes de nadar”, afirma.
MEJOR GESTIÓN. Su experiencia más importante, antes del actual récord, fue en el Mundial Júnior en México, el año pasado, mejorando su marca y quedó en el puesto 17 en el mundo. Luego, se perfiló con el mejor tiempo de Sudamérica para romper el récord, y su primera experiencia internacional fue en el 2005, al ubicarse séptimo en el Sudamericano de Chile. Renato asegura que recién es el comienzo y el nuevo desafío es superar su propia marca.
DINASTÍA PRONO. La familia Prono se compone de 12 hermanos en total, todos nadadores. La hosEl comienzo en natación se da con los dos hermanos mayores (María Angélica y Raúl José), quienes practicaron en la década del 70 y formaron parte de la primera escuela de natación del Deportivo Sajonia con el profesor Héctor Segades.
El primero que se destacó fue Jorge, quien obtuvo el récord nacional en 100 metros libres, fue campeón nacional y toda una gloria en los Juegos Universitarios de 1970 al ’74. Después, le siguió María Raquel, quien batió todos los récords nacionales de 1972 al ’77. Posteriormente, Juan Carlos fue campeón nacional, con récords nacionales en 200 metros libres de 1977 a 1980.
La cadena de éxitos tuvo como eslabones más recientes a Ana Prono (campeona en 100 m. espalda del ’80 al ’82). David, campeón nacional y récord absoluto en 100 y 200 m. pecho de 1980 al ’86. Elena, la primera mujer que bajó el minuto, con 59'’ en 100 m. libres y Marcelo, campeón en 200 m. libres de 1990 a 1992.
En la continuidad, llegan cuatro exponentes olímpicos: Marcos, el primero que participó en Barcelona ’92 y Atlanta ’96, con récord nacional absoluto en 100 y 200 m. espalda; Verónica fue la segunda Olímpica y la primera mujer paraguaya en Atlanta ’96, campeona en 100 y 200 m. libre récord nacional; Andrea, ya integrante de otra generación (hija de Jorge y sobrina de los dos anteriores), estuvo en Sydney 2000 y tuvo récord absoluto en 100 m. espalda y, finalmente, Genaro, hijo de Juan Carlos, compitió en Beijing 2008, registrando las plusmarcas nacionales en 100 y 200 m. pecho. Por último, Renato, de 18, y Joaquín, de 15, hijos de David.