La ideóloga del proyecto señalo que la idea surgió hace cinco años, tras observar en un supermercado a una señora con tres hijos que no pudo comprar un pan dulce para Navidad porque ya no le alcanzó la plata y los niños se pusieron a llorar. “Me emociona ver la felicidad de los niños, cada año que hago esto con la ayuda de la gente de Coronel Bogado, lloro de la emoción, de corazón agradezco a todos quienes me apoyan y ver el rostro feliz de un niño no tiene precio”, destaco la profesora Celsa. (A.R.)