“No es frecuente que las mujeres formemos parte de la dirección de una compañía así; y tampoco en el área de operaciones, entre grúas y containers, pero la empresa busca incorporar a más mujeres”, destaca.
Su trabajo actual es del de sus sueños, según dice. Allí ya pudo capacitar a gente sin trabajo en los barrios de influencia de la terminal portuaria, mediante cursos para mozos/as, construcción en seco y recuperación de espacios verdes.
Además, logró acondicionar dos salas de atención primaria en un nosocomio cercano, para chicos con tratamiento por adicciones, a los que ayuda a reinsertarse en la sociedad.
“La responsabilidad social corporativa no es solo dar donaciones y luego olvidarse. Hay que hacer un seguimiento”, expresa Belén, al tiempo de exponer también su sensibilidad social mediante la incursión en la política partidaria, aportando su talento y teniendo contacto con la colectividad paraguaya, desde las filas de la ANR, “pero no para alcanzar ningún cargo, sino porque quiero colaborar”, dice finalmente.