En 1995 el general Porfirio Ramírez fue pasado a retiro por el ex presidente Juan Carlos Wasmosy, por un pedido del ex comandante del Ejército Lino César Oviedo.
El motivo fue que Ramírez había cuestionado la actitud de algunos oficiales de Caballería que utilizaban el uniforme para enriquecerse ilícitamente.
En esta ocasión el líder del Unace se sintió aludido y reaccionó pidiendo su destitución de manera arbitraria.
A pesar de que el entonces teniente coronel presentó una acción de inconstitucionalidad para ser repuesto en su cargo como militar, Wasmosy confirmó la resolución en su contra.
Pero cuando Oviedo tuvo conflictos con el ex mandatario, luego de la intentona golpista de 1996, Ramírez fue reincorporado a las FFAA en 1997.
Una vez que el presidente Nicanor Duarte Frutos asume como jefe de Gobierno, en el 2003, lo nombra presidente del Tribunal Militar especialmente para estar atento al caso Oviedo.
Carcelero. Desde el momento que asumió el puesto en la Corte castrense fue la principal figura militar repudiada por los oviedistas y lo denominaban “el carcelero”.
Este apodo le pusieron porque era el encargado exclusivo de seguir de cerca los pasos de Oviedo.
Inclusive, en varias ocasiones, los parlamentarios oviedistas denunciaron al presidente de la Corte Militar porque supuestamente espiaba a Oviedo.
También se quejaban porque el líder del Unace les decía que a veces lo encerraban en su celda todo un día.
Alegaban que Ramírez no respetaba las leyes y que solo respondía al jefe de Estado.