Rubén Ramírez Cataldo, condenado por el multimillonario desvío del Proyecto Ysakâ, estuvo ayer en Tribunales para las audiencias con la sicóloga y con la trabajadora social. Paralelamente, su abogado defensor dijo que se planteó ante la Corte un recurso de revisión de sentencia.
El reo estuvo junto con su defensor Adolfo Marín, quien negó en todo momento que su cliente estuvo prófugo de la Justicia y mucho menos que haya salido del país. Remarcó que la rebeldía declarada por la jueza de Ejecución Lourdes Scura se encontraba apelada.
Ramírez Cataldo se presentó a las 8 ante la sicóloga Alma Segovia de Alegre, con quien tuvo una entrevista. Después, a las 9, acudió a la audiencia con la trabajadora social Lic. Rosa Leguizamón, quien deberá realizar el estudio socioambiental.
Su abogado explicó que planteó ante la Corte un recurso de revisión de la sentencia, teniendo en cuenta que la misma Sala Penal, en un fallo dictado en setiembre pasado, redujo la sentencia a los coprocesados José Antonio Rubio y Sócrates Garcete.
En su caso, según la defensa, Ramírez Cataldo fue sentenciado como cómplice de los autores principales, Rubio y Garcete, por lo que ahora resulta que su cliente tiene una pena mayor que los autores del hecho.
Se quejó de que la Corte no hubiera rebajado también la pena a Ramírez Cataldo. En ese sentido, hay que recordar que fue la misma defensa la que desistió de su recurso de casación, para que el fallo de segunda instancia quedara firme y fuera al Juzgado de Ejecución, donde requirió la libertad condicional.
El próximo 3 de noviembre, el condenado tiene una audiencia ante la jueza Lourdes Scura, donde se va a sustanciar su pedido de libertad condicional. Por otro lado, la fiscala Celia Beckelmann también fue citada para la diligencia.